Vida y estilo

Un niño se engancha un candado en la nariz y nadie sabe la combinación

La familia del chaval tuvo que recurrir a los bomberos para poder liberarlo
El niño, con el candado en la nariz. / YouTube

La ingenuidad y el espíritu travieso (a veces incluso temerario) de los niños y niñas suele llevar a situaciones tragicómicas: se quedan con la cabeza atascada en una barandilla, manchan de crema de cacao toda una pared, desenrollan metros y metros de papel higiénico por toda la casa y mil casos más tan desesperantes como comprensibles pensando que los hacen sin la menor maldad.

Un niño chino y un candado

Pero pocos habrán llegado a algo tan absurdo como lo que ha hecho un niño chino, que ha sido el gran perjudicado de su ‘gracia’, una idea que lo ha acabado convirtiendo en héroe involuntario de los memes y virales del momento: su improvisada obsesión por un pequeño candado con combinación, de los que se usan, por ejemplo, en maletas o bicicletas, acabó convirtiéndose en el anillo nasal más comentado de la red.

La escena, que ya circula como pólvora por plataformas como X y TikTok y que ha relatado Oddity Central, llega desde la provincia de Hunan, al sureste de China, donde un chico de corta edad decidió que su nariz era el mejor sitio para probar un candado con código. Y se lo enganchó como si fuera un piercing. La cosa no habría pasado de una tontería si no fuera porque ni el niño ni su familia sabían cuál era la combinación para abrir el candado una vez cerrado y después de haber movido las columnas de los números sin fijarse en cuáles estaban al inicio.

Bomberos al rescate

Tampoco era cuestión de tirar de la pieza y arriesgarse a romperle el tabique nasal al chaval, además del dolor que a buen seguro le habría producido en una zona tan delicada. Tras intentarlo de todas maneras, decidieron recurrir a los bomberos, que no se tomaron el asunto a problema, sino que rápidamente diseñaron un plan efectivo. En primer lugar, descartaron tirar o forzar el candado, y más aún pasarse horas y horas probando todas las combinaciones posibles para ver si sonaba la flauta.

Curiosamente, el niño se mostró sorprendentemente tranquilo durante todo el proceso, lo que facilitó enormemente la actuación de los bomberos, que procedieron a cortar el candado con sumo cuidado con una cizalla hasta liberarlo. Tras la operación, el chico prometió solemnemente que jamás volvería a introducir objetos en su nariz. Habrá que ver si lo cumple, porque que los niños se metan cosas en las fosas nasales es más habitual de lo que parece.

01/02/2026