El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes un acuerdo para el "desarme total" del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y del resto de grupos armados de la Franja de Gaza. Un paso que, según la Administración estadounidense, permitirá al enclave quedar en manos de "un nuevo Gobierno palestino al servicio de su pueblo". Sin embargo, el anuncio estuvo acompañado horas después por importantes matices por parte del grupo palestino, que condiciona la entrega de sus armas al cumplimiento de una serie de compromisos por parte de Israel.
"Hoy, la Junta de Paz ha alcanzado un acuerdo histórico para el desarme total de Hamás y del resto de grupos armados de Gaza", proclamó Trump en un mensaje publicado en sus redes sociales, donde describió el pacto como un "paso monumental hacia una paz y una seguridad duraderas".
En virtud de este acuerdo, resaltó el presidente estadounidense, Gaza pasará a estar gobernada "por fin" por un "nuevo Gobierno palestino" que estará "al servicio de su pueblo" y que, a su vez, "colaborará estrechamente con la Junta de Paz para ayudar al pueblo palestino".
El proceso, explicó, se desarrollará "en fases cuidadosamente estructuradas": una vez completado el desarme, "las fuerzas israelíes se retirarán" de la Franja y la seguridad quedará en manos de la Fuerza Internacional de Estabilización y de una nueva fuerza policial palestina.
El anuncio de Trump llegaba pocos días después de que el director general de la Junta de Paz para Gaza, el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, confirmara que el gabinete de seguridad israelí --encabezado por Benjamin Netanyahu-- había dado luz verde a la entrada en la Franja de la misión internacional impulsada por el mandatario estadounidense.
La Junta de Paz confirmó posteriormente que Hamás había aceptado "una 'hoja de ruta' detallada para implementar las próximas fases del alto el fuego en Gaza". Según el organismo, el plan contempla medidas de seguridad, ayuda humanitaria, reconstrucción y recuperación económica, además de un proceso de transición hacia una nueva administración palestina respaldada por la Fuerza Internacional de Estabilización.
"La hoja de ruta representa un avance histórico. Por primera vez, Hamás se ha comprometido oficialmente a un plan para renunciar a todas sus armas, lo que será seguido por la retirada israelí de Gaza", sostuvo la Junta, que añadió que el acuerdo promete "beneficios significativos al pueblo de Gaza" y mayor seguridad para Israel.
Los matices de Hamás
Pero el optimismo duró poco. Horas después del anuncio de Trump, Hamás dejó claro en su primer comunicado oficial que no entregará su armamento pesado mientras las tropas israelíes permanezcan en Gaza. Una exigencia que choca de lleno con la posición mantenida hasta ahora por el Gobierno de Netanyahu.
El grupo palestino subrayó que el decomiso de armas pesadas queda "vinculado y condicionado" al cumplimiento por parte de Israel de diez requisitos, entre ellos el cese de todos los ataques israelíes en Gaza -donde han muerto más de 1.200 personas pese al alto el fuego- y la retirada de todas las tropas de la Franja.
Pero además, el comunicado menciona otros requisitos que nunca serían aceptados por el gobierno israelí o el propio Benjamín Netanyahu, como "la reconstrucción, la garantía del derecho a la autodeterminación, el establecimiento de un Estado palestino independiente y la protección de los derechos de los ciudadanos".
Ghazi Hamad, integrante de la delegación negociadora de Hamás, reconoció que las conversaciones fueron "difíciles", aunque aseguró que las concesiones realizadas buscaban "la mejor solución posible para el futuro del pueblo palestino en la Franja de Gaza" y proteger a la población de la violencia y del desplazamiento forzoso.
Mientras tanto, sobre el terreno la violencia no ha cesado. Varias personas resultaron heridas en un ataque aéreo israelí pocas horas después del anuncio de desarme, un episodio que vuelve a poner de manifiesto la fragilidad del alto el fuego firmado hace casi un año y las enormes dificultades para trasladar el acuerdo del papel a la realidad.