Cuando el frío se instala en el interior de Castilla y León y el paisaje se cubre de silencios, Soria despierta una de sus mejores versiones. El invierno no es aquí una estación de espera, sino el momento exacto en el que la provincia despliega uno de sus mayores tesoros: la Trufa Negra (Tuber melanosporum). Aroma, territorio, gastronomía y naturaleza se dan la mano para convertir a Soria en un destino imprescindible para los viajeros gastronómicos y amantes de las experiencias auténticas.
Soria es una de las grandes despensas micológicas de España. Pocas provincias pueden presumir de una relación tan íntima con la micología durante todo el año. Los meses otoñales traen boletus, níscalos o trompetillas de la muerte; la primavera regala colmenillas, marzuelos y perrechicos; el calor del estío es territorio de la trufa de verano. ¿Y el invierno? Esos meses son los que guardan la joya más preciada: la trufa negra, el auténtico diamante de la gastronomía.
El territorio perfecto para la mejor trufa
No es casualidad que Soria lleve más de veinte años situada a la cabeza de la producción de trufa negra en España. El clima, la altitud, los suelos calizos y el saber hacer de generaciones de truficultores han convertido a la provincia en un referente internacional. Aquí la trufa es sinónimo de calidad.
Caza de trufa.
Este liderazgo se ha transformado en una experiencia turística completa gracias a la marca Trufa Negra de Soria, impulsada por la Diputación Provincial. Bajo este paraguas, el invierno soriano se llena de propuestas que combinan gastronomía, naturaleza, cultura y producto local, posicionando a la provincia como uno de los grandes destinos de trufiturismo de Europa.
Viajar a Soria para entender y disfrutar de la trufa
Visitar Soria en invierno es adentrarse en el origen. Una de las experiencias más valoradas por los viajeros es la visita a fincas truferas, de la mano de truficultores que conocen cada palmo del terreno. Pasear entre encinas y quejigos, observar cómo los perros entrenados detectan el tesoro oculto bajo tierra, ver cómo la trufa emerge aún fría y húmeda… y olerla. Un aroma intenso, profundo, imposible de olvidar.
Trufa negra de Soria.
La experiencia continúa en la mesa. Del campo al plato, sin artificios. Restaurantes de toda la provincia transforman ese producto recién extraído en elaboraciones que combinan tradición, técnica y creatividad. Comer trufa en Soria no es un lujo impostado: es una forma de entender el territorio.
Ferias, concursos y citas imprescindibles
El calendario invernal soriano gira en torno a la trufa. Una de las grandes citas es la Feria de la Trufa Negra de Abejar, fue la primera, este año cumple 23 ediciones y está considerada la mejor de España y a la que llegan truferos y amantes de la Tuber Melanosporum desde los 5 continentes. Cada febrero, este pequeño municipio de apenas 350 habitantes llega a recibir cerca de 10.000 visitantes atraídos por el aroma del diamante negro.
Feria de la trufa de Abejar.
Productores, truficultores, cocineros y aficionados se dan cita para comprar trufa fresca, conocer productos derivados, asistir a jornadas técnicas y gastronómicas, participar en concursos de caza de trufa o descubrir la pieza más grande del año. Abejar se convierte durante un fin de semana en el epicentro mundial de la trufa.
A esta cita se suma Trufax, la feria de la trufa de Medinaceli, que refuerza la oferta divulgativa y comercial en torno al producto, y el Concurso Internacional "Cocinando con Trufa", donde jóvenes chefs de los cinco continentes compiten por elaborar el mejor plato con trufa negra de Soria ante un jurado de prestigio. Una oportunidad única para degustar cocina de autor con un producto de origen.
Duque colmena miel.
La gastronomía trufera como gran reclamo
Hablar de Soria es hablar de una de las cocinas más honestas y respetuosas del país. En invierno, la trufa se convierte en protagonista absoluta. Prácticamente todos los restaurantes de la provincia incorporan platos trufados en sus cartas y muchos apuestan por menús monográficos, auténticos homenajes culinarios a este hongo.
Bajo la iniciativa Soria & Trufa, impulsada por la Agrupación Soriana de Hostelería y Turismo (ASOHTUR), restaurantes de la capital y de la provincia ofrecen hasta finales de marzo propuestas que elevan la trufa a su máxima expresión.
Tosta trufada benedictina de Casa Arévalo.
Un tartar de salchichón trufado, un guisadito de lentejas, foie y trufa de Soria, una sopa de patata trufada o una sopa de calabacín al hojaldre trufado… ¡Qué forma más maravillosa que tienen los chefs sorianos de ensalzar este producto y maridarlo de mil formas distintas!
Comprar trufa en origen
Como broche final, Soria ofrece algo único: la posibilidad de comprar trufa negra directamente en origen. La lonja de trufa de Abejar, que se celebra semanalmente, reúne a productores, restauradores y particulares en un mercado transparente donde adquirir trufa recién recolectada. Una experiencia que refuerza la autenticidad del destino y conecta directamente al viajero con el territorio.