Shakira acudió al programa Al cielo con ella para conversar con la comunicadora Henar Álvarez sobre el escrutinio público que ha rodeado su carrera recientemente. Durante el encuentro, Álvarez cuestionó el doble rasero con el que se juzga a las mujeres artistas cuando escriben sobre sus relaciones personales, señalando que "hay canciones de hombres haciéndole letras a sus exparejas y nunca dices nada" y que, ante el caso de la colombiana, el público parece "preocupadísimo por los hijos de Shakira". Ante la pregunta de si le genera rabia este juicio, Shakira mantuvo que "cada cual tiene sus opiniones, eso es así".
La artista reveló que las presiones para que moderara su mensaje existieron y fueron constantes durante su proceso de separación. "Sí hubo mucha gente que quiso callarme, pero a mí me salía a aullar y la forma como aullo es con mi música", explicó Shakira para describir su necesidad vital de volcar su experiencia en sus composiciones. La cantante defendió su comportamiento afirmando que "nadie tiene que decirle a uno cómo tiene que sanar y cómo tiene que sacar adelante a los suyos".
Sus hijos
Shakira subrayó que "sanar era importante precisamente porque tengo dos hijos", afirmando que lo que algunos sectores calificaron como "dardos" es una lección de vida para sus hijos. Según la intérprete, su comportamiento ha sido para ellos "un ejemplo de amor propio también y de lucha".
Shakira, en una imagen de archivo.
La artista enfatizó que sus hijos deben aprender que "uno no puede rendirse en el primer fracaso" y que es necesario desarrollar herramientas para "aprender a frustrarse y tolerar la frustración". Shakira concluyó su intervención señalando que "la vida está más llena de noes que de síes, y es importante enseñarles esa parte a los hijos".