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Ryma Sheermohammadi, activista iraní: "Es una tregua de cristal"

Advierte sobre la fragilidad de las negociaciones en Pakistán y denuncia el agravamiento de la crisis interna en Irán
Iraníes inspeccionan los daños tras los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra la Universidad Shahid Beheshti, en Teherán. / Efe

La activista iraní Ryma Sheermohammadi muestra en Onda Vasca su escepticismo ante el reciente acercamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán. Califica de débil el escenario actual, subrayando que, "como todo el mundo preveía desde un inicio", la tregua ha sido provisional y no definitiva. "Muy muy frágil, de cristal, porque Irán ha encontrado un auténtico tesoro con el estrecho de Ormuz. Tiene la sartén por el mango", destaca.

Según Sheermohammadi, las condiciones impuestas por ambas potencias en las mesas de negociación en Pakistán resultan prácticamente inasumibles, destacando que exigencias como la retirada total de la presencia estadounidense en la región o el no reconocimiento del Estado de Israel son, en la práctica, condiciones "casi imposibles de hacer". 

En este contexto de inestabilidad, Ryma Sheermohammadi destaca la división interna en el país persa, donde mientras una parte de la Guardia Revolucionaria podría ver con buenos ojos el éxito de las conversaciones, al ala más conservadora del régimen prefiere que el conflicto se extienda. "En la Guardia Revolucionaria iraní hay una parte importante que está a favor de que esas negociaciones lleguen a buen término, pero al ala conservadora le favorece, le va mejor, la inestabilidad que existe ahora mismo para poder continuar", zanja.

Los verdaderos perdedores

Más allá de la geopolítica, Sheermohammadi pone el foco en la crítica situación que atraviesa la ciudadanía iraní, que es quien realmente está pagando el precio del conflicto. Denuncia que la economía del país se encuentra en un punto de no retorno, con una inflación en productos básicos que ha alcanzado el 100% y una población donde más del 80% vive bajo el umbral de la pobreza. Esto, se combina además con la represión interna que está realizando el régimen, haciendo uso de detenciones masivas y condenas a penas de muerte.

Por todo ello, parte de la ciudadanía llegó incluso a ver la intervención externa como una oportunidad de cambio, aunque pronto comprendieron que el escenario actual no es un cambio de régimen, sino continuar "con la misma cara pero con una mano de pintura". Ryma Sheermohammadi denuncia el uso de la tecnología como herramienta de control social, ya que desde el inicio de la guerra se ha visto inmersa en un apagón del internet libre. Se ha establecido una red de internet nacional que permite vigilar a los ciudadanos, al mismo tiempo que estos se sienten conectados. Irán se convierte así, en palabras de la activista, en una especie de "laboratorio a nivel mundial" en cuanto a una violación básica de los derechos de los ciudadanos que, como ha funcionado, podría ser adoptado por parte de otras dictaduras u otros gobiernos.

10/04/2026