Gabriel Rufián ha recibido buenas palabras entre los convocados a su propuesta de unidad electoral de los partidos a la izquierda del PSOE para las elecciones generales, pero de momento no ha pasado de ahí y la realidad es que sigue sin reclutar a nadie. Su propuesta de unidad suena bien a la mayoría de partidos de la coalición Sumar que lidera la vicepresidenta del Gobierno español, Yolanda Díaz, pero ni siquiera los cohabitantes de ese espacio han dado un “sí, quiero” a la iniciativa. Por contra, los que ya anunciaron que no se sumarían, siguen dándole calabazas ya que no están por la labor de renunciar a sus postulados ideológicos y estratégicos.
Rufián lleva tiempo defendiendo la creación de un frente amplio de izquierdas, incluyendo a partidos nacionalistas e independentistas, y en su acto del miércoles concretó más detalles, al proponer un reparto de provincias de forma que se presente en cada una el partido con más arraigo territorial. No explicó en base a qué criterios se decide ese arraigo y sobre todo quién toma esa decisión.
Su idea sigue siendo rechazada por su propio partido, ERC, además de por EH Bildu y los gallegos del BNG, pero empieza a tener más acogida entre la mayoría de partidos de la coalición Sumar que este sábado tiene su propia convocatoria para reunirse y aclarar su futuro.
Una de las más claras ha sido la vicepresidenta segunda y líder de Sumar en el Gobierno de coalición, Yolanda Díaz, que no acudió a la charla del miércoles entre Rufián y el portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea madrileña, Emilio Delgado, pero dijo que le gustaba lo que había visto y oído. En todo caso, no comprometió su adhesión al plan de Rufián y mantuvo la incógnita sobre si se va a postular para liderar el proyecto que resulte del cónclave de mañana.
En este acto, los cuatro partidos del espacio Sumar presentes en el Gobierno de coalición con el PSOE (Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes) oficializarán su determinación de volver a ir juntos en las próximas elecciones generales con un nuevo proyecto y tendiendo la mano a más formaciones de izquierdas.
El líder de IU, Antonio Maíllo, que la semana pasada había criticado el personalismo de Rufián, celebró que hayamos pasado de la fase “melancólica” a una “propositiva”, pero puso el foco en el acto de refundación de la coalición Sumar.
“ ERC no va a decir a nadie cómo tienen que presentarse en sus respectivos ámbitos ”
Oriol Junqueras - Presidente de ERC
En el lado contrario está ERC, que este jueves volvió a rechazar la idea de Rufián en boca de su líder, Oriol Junqueras que, al mismo tiempo, aseguró que no sustituirá a Rufián como portavoz de ERC en el Congreso.
El diputado de Bildu Oskar Matute subrayó en una entrevista en Radiocable que no está de acuerdo con que nadie diga a los partidos cómo organizar su propia casa y rechazó fórmulas para frenar a las derechas “sin cimientos ni base sólida”.
Podemos no quiere pronunciarse sobre la idea de Rufián, aunque ha dejado claro su intención de liderar una coalición de izquierdas “transformadora”, para la que tienden la mano a IU pero no a Sumar.