La Federación de Fútbol de Noruega se ha convertido en la primera organización que denuncia a Gianni Infantino ante el Comité de Ética de la FIFA. El organismo que preside Lise Klaveness ya anunció que no apoyaría al actual presidente de la FIFA en las próximas elecciones, pero ha decidido ir un paso más allá. La Federación Noruega ha presentado dos escritos exigiendo que se investigue a Infantino por tres razones: el proyecto FIFA Forward Enterprise, el caso Balogun y el Premio de la Paz concedido a Donald Trump. Los tres casos, según el organismo escandinavo, plantean dudas sobre el cumplimiento de las normas éticas y de gobernanza de la FIFA.
Las tres cuestiones que ha señalado la Federación Noruega son el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise, filial que la propia FIFA pretendía montar para vender a inversores privados la explotación comercial de los Mundiales; la decisión de levantar la suspensión al internacional estadounidense Folarin Balogun durante el pasado Mundial después de haber visto una tarjeta roja, y la concesión del denominado Premio de la Paz de la FIFA al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que podría vulnerar los principios de neutralidad.
Noruega ha reclamado una investigación para determinar si Infantino u otras personas implicadas pudieron infringir el Código de Ética de la FIFA. Asimismo, ha remitido otro escrito al Governance, Audit and Compliance Committee, que es el órgano encargado de cuestiones de gobernanza, auditoría y cumplimiento.
Noruega ya exigió la dimisión de Infantino
De este modo, la Federación Noruega es la primer organismo federativo que presenta formalmente una denuncia contra Infantino por estos asuntos. La presidenta Lise Klaveness ya exigió el pasado agosto la dimisión de Infantino. La máxima responsable del fútbol noruego reclamó una revisión de las reformas de gobernanza aprobadas tras la llegada de Gianni a la presidencia en 2016 y cuestionó qué medidas se habían aplicado realmente.
Klaveness lleva desde que asumió la presidencia en 2022 siendo una figura incómoda para Infantino, porque ha cuestionado decisiones de la FIFA relacionadas con los derechos humanos, la transparencia y el sistema de gobernanza. Se opuso, por ejemplo a la celebración del Mundial en Catar y a la adjudicación de la Copa del Mundo de 2034 a Arabia Saudí.