Esta mañana se ha presentado en Mundaka el libro 'Mundakako Atorrak', una publicación que recoge la historia y las canciones de uno de los símbolos más reconocibles del Carnaval, o Aratustes, local. La publicación, impulsada con el apoyo del Ayuntamiento y de la Diputación Foral de Bizkaia, reúne testimonios, fotografías y letras que documentan la evolución de los Atorrak década a década. El proyecto se ha completado con un disco que incluye doce canciones y que, junto al libro, se ha puesto a la venta por 25 euros con el objetivo de facilitar su difusión.
El acto ha contado con la presencia de la diputada foral de Euskera, Cultura y Deporte, Leixuri Arrizabalaga; la alcaldesa de Mundaka, Sorne Rubio; el presidente de Mundakako Atorrak Elkartea, Gaizka Lozano; la directora foral de Cultura, Begoña de Ibarra; y el jefe del Servicio de Patrimonio Cultural de la institución foral, Alberto Santana, junto a representantes de la asociación de Atorrak y del ámbito cultural y político del municipio.
El relato anual
Durante la presentación, Lozano ha explicado que los Aratustes de Mundaka “tienen algo único”, ya que cada año se compone una canción que relata lo ocurrido el año anterior, convirtiendo así las letras en una crónica popular de los cambios sociales y urbanos del municipio. Esa práctica funciona, en sus palabras, como “una forma de registrar nuestra historia con música”. El presidente de la asociación ha subrayado además que hoy en día “no se puede entender a los Atorrak sin las Lamiak”, que se incorporaron más tarde pero que son “igual de esenciales” dentro de la celebración.
El libro recoge la historia y las canciones de los Atorrak.
La alcaldesa, Sorne Rubio, ha destacado el valor identitario de la iniciativa y el trabajo colectivo que ha hecho posible fijar por escrito una tradición que forma parte del patrimonio inmaterial de la localidad.
Por su parte, Leixuri Arrizabalaga ha agradecido la implicación vecinal y ha señalado que se trata de “un trabajo hecho en grupo y bien organizado”. Además, ha remarcado que la publicación mira también al futuro, con el compromiso de "transmitir las costumbres y el legado a las nuevas generaciones".
De este modo, la iniciativa ha fijado por escrito y en soporte sonoro una tradición que cada domingo de Carnaval llena las calles de Mundaka de música, humor y crítica social.