Polideportivo

Más peligroso que una tonelada de dinamita

Erik Jaka remonta un 21-17 ante Joseba Ezkurdia, que se adelantó 11-1 y 15-7 en Lizarra, y logra el billete para los cuartos de final del Manomanista
Erik Jaka. / Oskar Montero

¿Cuántas veces recordará Joseba Ezkurdia la falta de saque que cometió este domingo con 21-17 en el marcador y el público del Remontival de Lizarra a la espera del cierre de una eliminatoria del Manomanista que había dominado con autoridad férrea? Ese primer pelotazo, un ariete en el mano a mano, se le fue más allá del seis y medio y cedió el protagonismo a un Erik Jaka rampante, agresivo, enchufado, que levantó un 11-1 en contra de salida, tramo en el que sufrió en el resto y con los pelotazos a la contra, con los que hizo daño el arbizuarra, y naufragó en un par de pelotazos con todo para romper.

Ese fallo, el segundo de Ezkurdia, quien terminó con solo tres en su cuenta personal, elevó de nuevo a un corajudo Jaka, armado con un remate letal, acertado no, acertadísimo, y brillante a la hora de bailar en el filo del cristal. Ante la tempestad, mentón alzado, Erik. 

La agresividad

El lizartzarra erigió un monumento a la agresividad y al ritmo, como método para resucitar un encuentro en el que estuvo a remolque hasta el último tanto, única diferencia favorable que tuvo en toda la contienda. Pero el Manomanista es cruel y maniqueo, por algo es el máximo exponente de la gloria manista. Así, el Manomanista es cielo o infierno.

Erik Jaka se clasifica para los cuartos de final del Manomanista tras remontar ante Ezkurdia en Lizarra. Iñaki Porto

Y Erik, situado en el borde del abismo y con una producción ofensiva a tener en cuenta –17 tantos en juego y de todos los colores y sabores, incluyendo una volea de suerte (13-5) o un gancho ajustadísimo en el resto del 15-8–, violento y arrebolado, creció antes de entregar el óbolo a Caronte. Se revolvió. Aquí estoy yo. Cambió el gesto a un Ezkurdia gris en la segunda mitad, con problemas serios para responder en pelotas torcidas. Se impulsó desde las entrañas, desde el fondo abisal, hasta la liguilla de cuartos de final con una remontada de mucho mérito. En la siguiente fase, Jaka compartirá grupo con Altuna III, Laso y Darío. Purasangres.

A contracorriente

Viajó a contrapelo el guipuzcoano para ganar confianza y vestirse los galones de aquel pelotari descarado, valiente, explosivo y técnicamente dotadísimo que dio la campanada en el mano a mano de 2020. A tumba abierta es un pelotari tan peligroso como una tonelada de dinamita. O más.

Erik Jaka se clasifica para los cuartos de final del Manomanista tras remontar ante Ezkurdia en Lizarra. Iñaki Porto

Lo sufrió Ezkurdia, que se las prometía muy felices con un descorche que fue un monólogo y una tormenta perfecta para sus intereses. Atrasó bien la pelota a bote, herencia de veinte semanas de reconversión de la delantera a la zaga –y apenas siete días de reajuste–, pero también aprovechó la zozobra de Erik en el resto y tres errores cuando iba a pasar a dominar el tanto.

La inspirada revolución de Erik Jaka

Erik Jaka se clasifica para los cuartos de final del Manomanista tras remontar ante Ezkurdia en Lizarra. Iñaki Porto

Tres cartones de Jaka no cambiaron el decorado, pero sí dieron muestra del brochazo inspirado del lizartzarra. El 12-4 fue un bonito dos paredes de Joseba.

Tras el descanso, Jaka fue otro. Pese a la distancia. Pese al golpe recibido. Redivivo. Diván. Remó como pudo, con el viento de cara, con una furiosa y bella revuelta, muy Stendhal. Aun así, se le escaparon dos oportunidades para igualar ante un diluido Ezkurdia (15-14 y 18-17). A raíz del 21-17 y la falta de saque de Joseba, no tuvo piedad. Un derechazo cruzado, una volea tras un saque-remate, un gancho y un error de su rival, el tercero de su cuenta, certificaron la remontada. Jaka exhibe remate y carácter. Al galope.

05/04/2026