La Compañía de Jesús ha expulsado al sacerdote Francesc Peris por abusos sexuales a menores, una vez concluido el proceso penal canónico abierto en su contra, según ha informado este lunes la institución en un comunicado.
Ante la gravedad de los hechos probados, el superior general de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa, ha decretado su expulsión del estado clerical y de la orden. La decisión supone que Peris pierde todos los derechos, responsabilidades y funciones propios del estado clerical y queda excluido del ejercicio del ministerio sacerdotal.
Abusos desde los años 70
El proceso canónico ha declarado a Peris culpable de varios delitos de abuso sexual a menores, tipificados como delitos contra el sexto mandamiento del Decálogo. Según la institución, los hechos ocurrieron al menos desde los años 70. La sanción impuesta es la pena más grave prevista por el Derecho Canónico para este tipo de delitos: la expulsión del estado clerical de forma permanente.
Reconocimiento a las víctimas
La Compañía de Jesús ha manifestado que "lamenta profundamente el mal causado y asume su responsabilidad moral e institucional por sus errores del pasado". Asimismo, ha expresado su reconocimiento a las víctimas por haber tenido la valentía de denunciar los abusos sufridos y contribuir al esclarecimiento de la verdad.