Los activistas deportados el jueves por Israel tras varios días detenidos después de la interceptación esta semana en aguas internacionales en el mar Mediterráneo de la flotilla en la que buscaban llegar a la Franja de Gaza no llegarán este viernes al Estado español, dado que serán sometidos a pruebas médicas en Turquía, donde se encuentran en estos momentos.
"Se retrasa la llegada de nuestras compañeras y compañeros por necesidad de chequeos médicos y descanso", ha señalado la Global Sumud Flotilla, tras las denuncias sobre agresiones a los activistas durante su periodo bajo custodia de Israel, incluida la publicación de fotografías que muestran hematomas y marcas por golpes. Así, ha adelantado que "posiblemente" la llegada de los más de 40 activistas tenga lugar durante la jornada del sábado.
Activistas de CAV y Nafarroa
En el caso de los seis miembros de Euskadi participantes de la Global Sumud Flotilla han retrasado su regreso debido al ingreso hospitalario de dos de ellos por "las lesiones" sufridas tras ser capturados por las fuerzas israelíes. La delegación Global Sumud Euskal Herria había organizado una bienvenida esta mañana en el aeropuerto de Bilbao a la llegada de los activistas, según había anunciado inicialmente.
Con posterioridad, la organización ha informado de la suspensión del acto debido al ingreso hospitalario en Turquía de dos de sus integrantes por "las lesiones derivadas de la violencia sufrida durante el secuestro por parte de las fuerzas de represión sionistas".
Los otro cuatro integrantes de la delegación Global Sumud Euskal Herria han decidido quedarse junto a ellos en Turquía en espera de recibir a mediodía noticias del hospital sobre el estado de sus compañeros.
Flotilla de la Libertad
Por su parte, la Coalición Flotilla de la Libertad (FFC) ha vuelto a denunciar "el violento secuestro de embarcaciones civiles en aguas internacionales" por parte de la Armada de Israel y ha mostrado su "alivio" por el hecho de que los activistas no estén ya bajo custodia israelí, después de ser deportados un día antes, incluidos más de 420 trasladados a Estambul a bordo de vuelos organizados por el Gobierno de Turquía.
Sin embargo, ha rechazado "cualquier intento de presentar el abuso y el trato degradante presenciado por el mundo en los últimos días como una conducta aislada o acciones de funcionarios extremistas", ante la catarata de condenas a las acciones del ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, quien publicó el miércoles un vídeo reprendiendo y humillando a los detenidos, esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod.
"La brutalidad difundida en las redes sociales, que incluye humillación deliberada, amenazas, violencia física, trato degradante y retórica abiertamente deshumanizante dirigida a civiles desarmados, no es una excepción", ha manifestado.
Denuncia de lesiones
"Se trata de una manifestación del mismo sistema de violencia colonial y de impunidad que los palestinos han sufrido durante décadas, al tiempo que se les negaban sus Derechos Humanos más básicos", ha apuntado, antes de insistir en que trabajará con los activistas para emprender acciones legales "por crímenes que incluyen agresión, detención ilegal y arbitraria, tratos crueles, inhumanos y degradantes, agresiones físicas, tortura psicológica y otras violaciones del Derecho Internacional".
Así, ha recalcado que los activistas que están en Estambul están siendo sometidos a pruebas médicas y ha adelantado que, si bien aún se están recabando testimonios, se han documentado ya "hematomas graves, lesiones compatibles con fracturas de costillas y numerosos informes de abusos físicos".
"También hemos recibido relatos profundamente perturbadores de humillación sexual y tratos degradantes perpetrados por las fuerzas israelíes", ha detallado, al tiempo que ha insistido en que "intentar atribuir los abusos de los últimos días únicamente a las acciones de Ben Gvir o de otros funcionarios individuales es un error garrafal, si no un engaño deliberado".
"Esta violencia no comenzó con Ben Gvir, ni depende de una sola figura política. Es estructural, institucionalizada y de larga data. Y lo que es más importante, ha sido tolerada y protegida por gobiernos que siguen eximiendo a Israel de rendir cuentas", ha argumentado.
Condena internacional
En esta línea, ha hecho hincapié en que lo sufrido por los activistas "fue solo una pequeña muestra de la violencia que se inflige sistemáticamente a la población palestina con mucha menos visibilidad internacional y sin protección alguna", antes de recordar que en estos momentos hay unos 10.000 presos palestinos en Israel, incluidos más de 350 menores.
"Organizaciones de Derechos Humanos y exprisioneros han documentado torturas generalizadas, violaciones, violencia sexual, inanición, negligencia médica y otros abusos graves dentro de los centros de detención israelíes", ha señalado la FFC, que ha remarcado que durante los últimos dos años "al menos cien detenidos palestinos han muerto bajo custodia israelí debido a torturas, inanición o negación de atención médica".
Por ello, ha incidido en que los Estados que dan a Israel "cobertura diplomática, ayuda militar, privilegios comerciales e impunidad política" son "directamente responsables de crear las condiciones que han culminado en el genocidio que se vive en Gaza".
"Los principales medios de comunicación que emplean un lenguaje selectivo, narrativas deshumanizadoras y una visión distorsionada de los hechos también desempeñan un papel peligroso al normalizar y legitimar la violencia israelí", ha lamentado, antes de pedir a la comunidad internacional "ir más allá de la retórica y tomar medidas concretas para acabar con la impunidad de Israel, incluyendo la imposición de un embargo integral de armas, la suspensión de acuerdos militares y económicos, y otras sanciones".