Lisa Kudrow, la actriz que dio vida a la extravagante Phoebe Buffay en Friends, ha revelado un tipo de comedia por el que no siente especial afinidad en la actualidad. La intérprete, que junto a Jennifer Aniston, Courteney Cox, Matt LeBlanc, David Schwimmer y Matthew Perry protagonizó la que se convertiría en una de las más míticas sitcoms de todos los tiempos, ha señalado que, a su parecer, hoy en día hay cierto miedo a la hora de hacer bromas.
"Ojalá estuvieran evolucionando", expresó Kudrow en una entrevista concedida a Interview Magazine, al ser preguntada sobre si las comedias de situación o sitcom están desapareciendo o evolucionando. "Rockefeller Plaza (30 Rock), Seinfeld y Friends eran realmente divertidas y estaban muy bien escritas. Pero no me atraen las nuevas comedias de situación que se graban con varias cámaras ante un público, porque no me lo creo", señaló.
"No sé si es solo porque he visto demasiadas comedias de situación con una sola cámara; creo que tenemos que volver a ser capaces de contar chistes. Siento que hemos tenido demasiado miedo de hacer chistes que pudieran incomodar a la gente", explicó la intérprete.
A pesar de aceptar que estas series no carecen de chistes, Kudrow remarcó que "los realmente buenos no son chistes insulsos" sino aquellos que hacen decir a la audiencia "no me puedo creer que acabes de decir eso". "La comedia se basa en la sorpresa. Se necesitan cosas que uno no se espera", incidió.
LA ACTRIZ REIVINDICA A PHOEBE: "NO ERA TONTA"
Para muchos, Phoebe era uno de los personajes más divertidos de Friends. Esencialmente un espíritu libre, sin temor a mostrar sus rarezas y actuar fuera de lo común, el personaje de Kudrow a menudo se presentaba como alocado y algo ingenuo, pero no por ello menos inteligente.
"En aquel momento, era como: 'Es una auténtica cabeza hueca. ¿Cómo es que solo interpretas a chicas cabeza hueca?'. Y yo pensaba: '¿Es una cabeza hueca?'. Para mí, no lo era", expuso la intérprete, señalando lo que la gente decía de su personaje en 1994. Admitiendo que quizá así se entendía a alguien como Phoebe, despistada, y que "no seguía las normas", Kudrow quiso dejar claro que ella "no era tonta".
"Al principio, Phoebe estaba muy, muy lejos de mí. Me costó mucho esfuerzo encontrarle sentido a las cosas que decía y hacía. No en el sentido de que me irritara, sino que era divertido", reveló la actriz.