¿Rojo, amarillo o verde? O eres más de ¿azul? El "semáforo del amor" llega a la hostelería de Trapagaran para revolucionar la noche. Junto al tirón de las aplicaciones de citas y encuentros o programas televisivos como First Dates, la forma de interactuar en los locales de ocio nocturno también está cambiando.
En concreto, el Pozo Zaharra Bar Restaurante, en Etxepare Kalea 3, se ha propuesto "facilitar las cosas a quienes buscan algo más que una copa." Para este fin de semana, el sábado 31 de enero, este local ha organizado un evento especial donde el protagonismo no recaerá solo en la música, sino en un ingenioso sistema de pulseras de colores diseñado para dejar claras las intenciones de cada asistente desde el primer vistazo.
“ La propuesta nace de la creatividad de nuestro equipo ”
Jagoba, responsable de Pozo Zaharra de Trapaga
Entrevistado en ONDA VASCA, Jagoba, el responsable de este local nos explica que "la propuesta nace de la creatividad de su equipo" para atraer tanto a jóvenes como a adultos antes de San Valentín, ofreciendo la oportunidad de conocer el amor o una amistad, Con este evento, quieren posicionarse como un establecimiento referente de innovación y hospitalidad para atender a todo tipo de clientela, desde los desayunos, a las comidas, cenas y el ambiente nocturno. (Puedes escuchar en esta noticia la entrevista completa a Jagoba).
Sistema de pulseras de colores
A partir de las 23:00 horas, los clientes podrán elegir entre cuatro distintivos que marcarán su "estatus" sentimental durante la velada:
• Pulsera Roja: el reclamo directo para quienes están buscando ligoteo sin rodeos.
• Pulsera Amarilla: para aquellos que prefieren no llevar la iniciativa y están buscando dejarse llevar por lo que surja.
• Pulsera Verde: la opción para quienes tienen planes a largo plazo y entran al local buscando algo más serio.
• Pulsera Azul: el escudo perfecto para quienes están fuera del radar y simplemente han acudido para disfrutar de la bebida sin pretensiones románticas.
Desde la organización del evento animan a los asistentes a celebrar san Valentín de forma adelantada este fin de semana y acudir con sus "mejores galas", bajo la premisa de que "nunca se sabe cuándo ni dónde se encuentra el amor".
La cita promete prolongarse, convirtiendo al Pozo Zaharra en el epicentro de un experimento social y festivo donde los códigos visuales sustituyen a las tradicionales palabras de acercamiento.