El conjunto de gimnasia rítmica volvió a La Revuelta de David Broncano después de protagonizar uno de los grandes éxitos del deporte español en 2026. Inés Bergua, Salma Solaun, Andrea Fernández, Marina Cortelles, Andrea Corral y Lucía Muñoz acudieron al programa de La 1 con la medalla de oro mundial conquistada en Frankfurt y terminaron protagonizando uno de los momentos más llamativos de la entrevista al hablar de la recompensa económica que reciben por sus éxitos deportivos.
Las seis gimnastas se proclamaron campeonas del mundo el pasado agosto en la prueba general de conjuntos. El equipo volvió a conquistar el oro mundial 35 años después del anterior, conseguido en Atenas en 1991. Además, el resultado les permitió conseguir directamente la clasificación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Inés Bergua, Salma Solaun, Andrea Fernández, Marina Cortelles, Andrea Corral y Lucía Muñoz se convirtieron en las protagonistas de la noche.
Una generación que ha vuelto a hacer historia
El equipo español logró el oro en Frankfurt con 57,450 puntos, por delante de Japón y Brasil. El equipo formado por Bergua, Solaun, Corral, Fernández, Muñoz y Cortelles se colocó con soltura y técnica en lo más alto del podio mundial.
El campeonato se completó además con una medalla de plata en el ejercicio mixto de aros y mazas, por lo que el equipo terminó el Mundial con dos metales y el billete olímpico para Los Ángeles.
Broncano intenta hacer gimnasia con las campeonas
Durante su visita al programa, Broncano quiso conocer cómo es el día a día de unas deportistas que entrenan al máximo nivel. Las gimnastas acababan de regresar a los entrenamientos después de tres semanas de descanso tras una temporada especialmente exigente.
El presentador les preguntó si realmente eran capaces de tocar el suelo con facilidad durante sus ejercicios. La respuesta de las campeonas fue clara: para ellas es una de las partes más sencillas de su disciplina.
Broncano decidió comprobarlo por sí mismo y trató de realizar uno de los movimientos. Su demostración provocó las risas de las deportistas, que aprovecharon para lanzar un pequeño dardo al presentador: "Lo que te pasa es que tienes el síndrome del azulejo: es más fácil que te partas a que te dobles", bromearon, provocando las risas del público. “Claro, es que vosotras os tiráis todo el día entrenando”, contestó el presentador. A lo que las gimnastas le aclararon que suelen tener una rutina de “ocho horas o más al día porque son muchos ejercicios los que hay que aprender”: “A veces hasta que nos cierran el Centro de Alto Rendimiento (CAR)”.
El programa recogió también una demostración del conjunto español y permitió a los espectadores comprobar de cerca la dificultad y precisión de algunos de los movimientos que han llevado al equipo hasta lo más alto del deporte mundial.
Broncano lo dio todo en su ejercicio.
"Da para comprarnos un coche cada una"
Más allá de las bromas con Broncano, la entrevista dejó una de las reivindicaciones más contundentes de las campeonas: la diferencia entre sus resultados deportivos y la recompensa económica que reciben.
Las gimnastas explicaron que, pese a sus títulos y medallas, el dinero que reciben por sus resultados no se corresponde, a su juicio, con el nivel de exigencia y los éxitos conseguidos. Cuando fueron preguntadas por la cantidad económica que reciben, resumieron su situación con una frase que rápidamente se convirtió en uno de los titulares de su visita: "Da para comprarnos un coche cada una".
La cifra concreta no fue detallada públicamente durante la entrevista, aunque si compartieron que el próximo año recibirán una beca deportiva por su oro mundial conquistado en Frankfurt. Sin embargo, consideran que la cantidad continúa siendo insuficiente.
"Nos sigue pareciendo insuficiente para ser campeonas del mundo y para todo lo que estamos haciendo. Muchísimo menos que cualquier otro campeón o campeona del mundo", explicaron en La Revuelta.
Las gimnastas consideran que la retribución que reciben sigue estando muy por debajo de lo que han logrado conseguir.
En comparación, así es. La diferencia económica queda especialmente visible al compararla con otros deportes. Tras conquistar el Mundial de fútbol de 2026, los jugadores del combinado estatal pactaron una prima de aproximadamente 865.000 euros brutos por futbolista, según las informaciones publicadas sobre el acuerdo entre la plantilla y la RFEF.