A la Real Sociedad, tras pasar con un magnífico resultado la visita del Barça, le tocará en breve (domingo, 18.30h.) medirse a uno de los equipos revelación de esta temporada, el Celta de Vigo que dirige Claudio Giráldez, un joven técnico que ha dotado al equipo vigués de un juego vistoso, a la vez que efectivo, a la hora de sumar puntos y de convertirse en un rival muy complicado para los demás.
En este sentido, poco tiene que ver con el duelo emocional que vivió la Real en la anterior jornada ante un Barça que le sometió, pero al que le ganó al lograr un pleno de eficacia, algo que los catalanes no consiguieron. Y ya se sabe que en el fútbol lo único que vale para explicar las victorias, si lo hacemos de forma cuantitativa, son los goles.
El Celta de Giráldez mezcla veteranía en algunos de sus futbolistas, Iago Aspas, Starfelt, Marcos Alonso, Borja Iglesias o Mingueza por ejemplo, con juventud en muchos de ellos como Moriba, Sotelo, Durán, Hugo Álvarez o Javi Rodríguez sin ir más lejos. El entrenador, que llegó desde las categorías inferiores, ha dado la oportunidad a bastantes de sus jóvenes talentos, y le ha salido bien. Hasta tal punto que su fútbol desprende rigor, pero sobre todo frescura y mucha eficacia.
Por si fuera poco, esta campaña está alternando la Liga con la Europa League como premio a una temporada pasada sobresaliente. Para la Real será el momento de medir la gran racha de resultados que atraviesa desde la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo. Todo le está saliendo perfecto, incluso jugando con fuego. Seguro que para doblegar a este Celta necesita jugar mejor de lo que lo está haciendo porque no siempre se van a poder ganar los partidos en los minutos finales. No estará Soler, sancionado tras su tarjeta roja del último partido, ni tampoco Take Kubo, lesionado para varias semanas.