La OCDE ha reducido mínimamente su previsión de crecimiento de la economía española al 2% este año y al 1,7 % el próximo, una décima menos cada año de lo que había anticipado en diciembre por los efectos de la guerra en Oriente Medio, pero seguirá siendo de los más elevados del mundo desarrollado.
En el informe interino de Perspectivas publicado este jueves por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) el Estado español aparece sólo superado por Australia (2,3%) y por encima de Estados Unidos (2%), pese a que le ha revisado al alza sus expectativas.
Sobre todo, el comportamiento de la economía española contrasta con el conjunto de la zona euro de la que forma parte para la que los autores del estudio han recortado sus proyecciones en cuatro décimas para este año al 0,8% y en dos para el próximo al 1,2%.
Europa
Para las tres grandes economías de la zona euro que son Alemania, Francia e Italia, creen que crecerán únicamente un 0,8%, un 0,8% y un 0,4%, respectivamente, lo que significa dos décimas menos de lo esperado hace tres meses que se explican por el impacto del incremento del precio de los hidrocarburos.
El pasado lunes, el ministro español de Economía, Carlos Cuerpo, había considerado que era "todavía pronto" para tener una idea del impacto económico del conflicto y que por el momento no se iban a revisar las previsiones del Gobierno español, del 2,2% en 2026 y del 2,1% en 2027.
"Es pronto todavía para tener una idea del impacto de este conflicto", y añadió que los institutos de coyuntura están elaborando diferentes escenarios que "en gran medida dependen de la duración del conflicto". Además, puntualizó que a esos escenarios habría que incorporarles el efecto de las medidas del plan anunciado por el Gobierno.
Por eso, concluyó, "vamos a ver cómo se desarrolla esta situación, cómo se va resolviendo esta incertidumbre y veremos si es necesario y en qué medida actualizar las previsiones tanto de actividad como de precios".
Tanques de almacenamiento de petróleo
OCDE
La OCDE, que reconoce el alto grado de incertidumbre que rodea este trabajo por las dudas sobre la duración y el desenlace del conflicto en Oriente Medio, coincide en las cifras del PIB español con las que dio la semana pasada el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Todas sus proyecciones se basan en una "hipótesis técnica" según la cual los precios del petróleo y del gas van a evolucionar conforme a como estaban los mercados de futuros el pasado día 20. Eso significa que el barril de brent será un 40% más caro que en el escenario que había tomado para su informe de diciembre y los del gas en el mercado TTF que sirve también de referencia en Europa un 60% superior.
La consecuencia directa para la economía española será una inflación al alza, que pasará del 2,7% en 2025 al 3 % en 2026, siete décimas más que en el informe anterior, antes de moderarse al 2,2 % en 2027, dos décimas más. Esas tasas de inflación serán superiores a las del conjunto de la eurozona, que también se han corregido al alza, hasta el 2,6 % en 2026 y al 2,1 % en 2027.
Inflación
La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles que son la energía y los alimentos, también va a subir más de lo que se esperaba en España tanto este año, al 2,7%, como el próximo, al 2,1%.
Aunque no se refieren de forma específica al plan de 5.000 millones presentado por el Gobierno español el pasado viernes para tratar de atenuar el impacto de las subidas del gas y el petróleo para los consumidores y para algunos sectores sensibles, la OCDE insiste en que cualquier medida de ese tipo debe ir dirigida a "los hogares que más lo necesitan y a las empresas viables".
Además, tienen que "preservar las incitaciones para reducir el consumo de energía y prever mecanismos de expiración claros". La organización hace notar que las reducciones de impuestos, como los que se están aplicando en el Estado español para la energía, tienen "un costo en los presupuestos relativamente elevado y debilita las incitaciones para reducir el consumo de energía". E implican una reducción del gasto público en otros ámbitos "si el margen de maniobra presupuestario es particularmente estrecho".