Política

Soledad Iparraguirre 'Anboto', exjefa de ETA, saldrá de prisión de lunes a viernes

Este régimen no es un tercer grado, sino una fórmula intermedia de preparación para la salida de prisión cuando la condena está muy avanzada
María Soledad Iparraguirre en el juicio por su colaboración en otro atentado. / EP

La exdirigente de ETA, Soledad Iparraguirre, 'Anboto', disfrutará de un régimen de semilibertad de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a prisión, en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Actualmente interna en la prisión de Martutene, podrá salir de la cárcel a partir del lunes 23, aunque aún no se conoce el día exacto de inicio.

Este régimen no es un tercer grado, sino una fórmula intermedia de preparación para la salida de prisión cuando la condena está muy avanzada. Permite a los internos salir de prisión de lunes a viernes y volver solo para dormir. Para su concesión, el interno debe presentar un plan de ejecución acreditando que realizará trabajo o labores de voluntariado con sus horarios correspondientes.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional deberá emitir un informe, no vinculante, y la decisión final la adoptará el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional. Un régimen similar fue concedido en febrero al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, 'Txeroki', lo que provocó críticas de varias asociaciones de víctimas del terrorismo.

Trayectoria criminal de Iparraguirre

Soledad Iparraguirre nació en Eskoriatza (Gipuzkoa) en 1961. En octubre de 2004 fue detenida en Francia junto a Mikel Albisu, 'Antza', en Salis-de-Béarn, donde vivían con su hijo. En ese momento, Iparraguirre era supuestamente la encargada de dirigir el aparato de extorsión de ETA. Fue procesada por la jueza Laurence Le Vert por dirección u organización de banda terrorista y condenada en 2010 a 20 años de prisión junto a su pareja.

Reclamada por la justicia española por pertenencia a banda armada y participación en atentados del "comando Araba", fue entregada por Francia el 4 de septiembre de 2019. En su primer juicio en España, en 2020, fue condenada a 122 años de prisión por el asesinato del comandante del Ejército Luciano Cortizo en 1995 en León.

Su segunda causa, como cooperadora necesaria en un atentado con granadas en la Comisaría de Policía Buenavista (Oviedo) en 1997, terminó con su absolución en enero de 2021, ya que la Audiencia Nacional consideró que ya había sido condenada en Francia por delitos relacionados con ETA.

En diciembre de 2020 se sentó en el banquillo por tercera vez, enfrentándose a una petición de 488 años de cárcel por un atentado frustrado contra la Policía en Mendizorroza (Vitoria) en 1985. Inicialmente fue absuelta, pero el Tribunal Supremo ordenó repetir el juicio y en la nueva vista fue condenada a 425 años de prisión.

Además, fue condenada a 39 años por el asesinato del cartero Estanislao Galíndez en 1985, 46 años por la colocación de una bomba trampa en un bar de Eskoriatza en 1987 que no causó víctimas, y 15 años por ordenar el asesinato del rey Juan Carlos durante la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao en 1997. En 2018, junto a Josu Urrutikoetxea, 'Josu Ternera', fue responsable de poner voz al anuncio de la disolución de ETA.

21/03/2026