Vida y estilo

La espectacular y desconocida cueva "Patrimonio de la Humanidad" de Bizkaia

La cuenta de turismo @visitbiscay ha publicado un vídeo sobre el yacimiento arqueológico
Santimamiñe / Turismo Bizkaia

"Viaja 14.000 años atrás en la Cueva de Santimamiñe", propone la cuenta de turismo @visitbiscay en su vídeo sobre uno de los enclaves prehistóricos más importantes de Bizkaia. La cueva, a la que llaman "catedral de la prehistoria", es el yacimiento arqueológico más importante de Bizkaia y forma parte, desde 2008, de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, junto a otras cuevas con arte rupestre de la cornisa cantábrica como Altamira, Ekain o Tito Bustillo.

14.000 años de arte

En el interior de la cueva de Santimamiñe, a los pies del monte Ereñozar en el municipio de Kortezubi, se conservan 47 pinturas rupestres realizadas durante el Paleolítico Superior, en el período Magdaleniense, con una datación aproximada de entre 14.500 y 12.000 años antes del presente. Todas representan animales y todas están pintadas en negro, con carbón: 32 bisontes, siete cápridos, seis caballos, un ciervo y un oso. La cámara principal, de apenas cuatro metros de longitud y tres de ancho, concentra el conjunto más espectacular del yacimiento. A ella se accede a través de una galería que se abre a unos 60 metros de la entrada. La cueva tiene una longitud total de 365 metros y sus paredes están recorridas por formaciones de estalactitas, estalagmitas y cortinas de carbonato cálcico de varios colores.

Santimamiñe Euskadi.eus

El yacimiento de la zona de entrada de la cueva ha proporcionado restos que abarcan desde el Paleolítico Superior hasta la época romana: hogares, industria lítica, fauna, y un gran conchero que muestra que los habitantes de la cueva recolectaban grandes cantidades de moluscos y crustáceos para alimentarse.

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Desde 2006 la cueva está cerrada al público por razones de conservación: el millón de visitantes que pasaron por ella en noventa años, más la instalación de iluminación eléctrica, habían acelerado el deterioro de las pinturas. La experiencia de visita actual combina dos elementos, tal y como describe @visitbiscay: la entrada al yacimiento arqueológico real en el vestíbulo de la cueva, donde se pueden observar los niveles de ocupación prehistórica, y un recorrido virtual en 3D en la Ermita de San Mamés, reconvertida en centro de interpretación, que permite recorrer las galerías profundas y ver cada pintura con una "precisión imposible a simple vista". La visita dura aproximadamente hora y media y es obligatorio reservar con antelación.

@visitbiscay recomienda combinar la visita con el Bosque de Oma, conocido como el "bosque pintado" de Agustín Ibarrola, que se encuentra a pocos metros de la cueva. El artista vasco intervino un bosque de pinos del Valle de Oma pintando directamente sobre los troncos figuras y formas que solo cobran sentido cuando el visitante se coloca en el ángulo exacto: ojos, animales, figuras geométricas que desaparecen y reaparecen según la posición.

04/04/2026