La confianza de los hogares vascos se mantuvo en -9 puntos durante el segundo trimestre de 2026, un nivel que refleja escepticismo y los sitúa "muy cerca de entrar en el pesimismo", según el informe elaborado por el Departamento de Estudios de Laboral Kutxa.
El estudio atribuye este deterioro a una incertidumbre geopolítica "exacerbada", agravada por la guerra de Irán, y a la "problemática social interna", vinculada a cuestiones como la sanidad, la vivienda o la política, factores que, según la entidad, condicionan las expectativas sobre la economía y el empleo.
En este contexto, las familias vascas mantienen unas expectativas negativas sobre la evolución de la economía general (-26) y también sobre la situación económica de sus propios hogares (-11), aunque muestran una percepción más favorable respecto al empleo (-2) y mantienen una capacidad de ahorro positiva (+4), dos indicadores que amortiguan el deterioro de la confianza.
Laboral Kutxa subraya que este escepticismo contrasta con un escenario económico que considera "positivo y resiliente". Destaca que Euskadi registra máximos históricos de afiliación, con 1.042.680 cotizantes en mayo, y el nivel de paro más bajo de los últimos 17 años, con 103.733 personas desempleadas.
Además, recuerda que el PIB vasco ha crecido por encima del 2 % durante los últimos cinco trimestres, aunque advierte de que la inflación, situada en el 3,2 % en abril, continúa siendo el principal factor de preocupación para los hogares.
Los precios, principal preocupación
El informe señala que los hogares vascos se muestran especialmente pesimistas respecto a la evolución de los precios (-28), al considerar que los incrementos de costes se trasladan rápidamente al consumidor, mientras que las bajadas tardan mucho más en reflejarse en los productos cotidianos.
En cuanto al consumo, la valoración del momento para realizar compras importantes continúa siendo negativa (-21), aunque las expectativas de compra mejoran ligeramente (+1). La intención de adquirir una vivienda (1,4 % de los hogares) o un vehículo (5,6 %) se mantiene estable y en línea con la evolución del mercado.
Euskadi resiste mejor que Europa
El estudio sitúa a los hogares vascos y españoles en una posición de escepticismo, frente al claro pesimismo que refleja la confianza de los hogares de la Unión Europea, especialmente en países como Francia, Alemania, Países Bajos o Dinamarca. Laboral Kutxa concluye que los hogares vascos afrontan el verano todavía dentro del escepticismo, aunque "muy cerca de entrar en el pesimismo", una evolución que, a su juicio, dependerá de la contención de la incertidumbre geopolítica, la inflación y el clima político.