Vida y estilo

Kukuneskak, la fuerza de correr juntas en el monte

Hacemos una trail sencilla con un grupo de mujeres que no corren solas, lo hacen en comunidad, unidas, son las Kukuneskak
En imágenes: Kukuneskak, la fuerza de correr juntas en el monte

Hoy me junto con un grupo de mujeres, las Kukuneskak, para compartir deporte y montaña. Es un grupo que nace para aportar seguridad y hacer posible que toda mujer pueda sentirse acompañada en las rutas, que no deje de hacerlo por estar sola. Subimos a un monte de Bizkaia, Kukuzburu, y lo hacemos en comunidad.

DATOS PRINCIPALES

· Kilómetros: 10,28 km

· Desnivel positivo: 373+

· Duración: corriendo 1:00h / Caminar - correr: 1:25h / Senderismo 2:10h

LLEGADA AL PUNTO DE PARTIDA 

· Desde Bilbao, salimos por la parte este de la ciudad por Begoña y Txurdínaga para tomar la N-634 hasta Etxebarri. Vamos a la parte alta del municipio usando el cambio de sentido y en la parte derecha tenemos las piscinas.

· Desde Donostia salimos para por la A-8 sentido Bilbao llegar hasta la salida 110, donde nos salimos. Atravesamos Basauri en busca de la N-634 dirección Bilbao. En Etxebarri, a la derecha accedemos a la parte alta del municipio y finalmente a las piscinas.

· Desde Vitoria, salimos por la parte norte de la ciudad para coger la N-622 sentido Bilbao en primer lugar y la AP-68 después. Tomamos la salida 1 para coger la BI-625. Continuamos por ella hasta la N-634 dirección Bilbao. A partir de aquí seguimos las indicaciones del punto anterior.

· Desde Pamplona, por la A-15 y la A-10 llegamos a Alsasua donde cogemos la N-1 sentido Madrid. En la salida 355 tomamos la N-240 y seguimos las indicaciones anteriores.

DESCRIPCIÓN

Hay rutas que se recuerdan por el paisaje, otras por el esfuerzo, y luego están las que se recuerdan porque nos hacen sentir que formamos parte de algo más grande que una simple quedada para correr. La tarde en la que subimos a Kukuzburu y bajamos con los frontales encendidos fue una de esas. Una ruta que, más que un entrenamiento, reforzó lo que ellas son: un grupo de mujeres que ha encontrado en el trail un espacio propio, seguro y compartido. Esas son las Kukuneskak.

Las Kukuneskak Gonzalo Pérez Zunzunegui

En el núcleo urbano de Etxebarri, localidad vizcaina de la comarca del Gran Bilbao, las acompañamos a una ruta poco exigente pero muy interesante por todo lo que vamos a descubrir y sentir en ella. En esta zona, al vivir rodeados de montañas, en pocos minutos dejas de lado el entorno gris de asfalto y cemento para cambiarlo por la paz y el verde. Las Kukuneskak cuentan con el apoyo del Ayuntamiento de Etxebarri, pero sus quedadas también se desarrollan gracias a Asaltamontes female, que son las que empezaron con todo esto, teniendo 31 grupos repartidos por toda la península y presencia en diez países. Han conseguido, por ejemplo, llevar a la montaña el 8M a más de 5.000 mujeres.

Corriendo unidas, unidas siempre Gonzalo Pérez Zunzunegui

Para la ruta de hoy hemos quedado en el polideportivo de Etxebarri, lugar de partida de sus rutas cada primer y el tercer lunes de mes. Emtesport, empresa que gestiona el polideportivo, les ayuda también en estas quedadas facilitándoles vestuarios donde cambiarse antes y después de las salidas. Llegan desde vidas distintas: trabajos, estudios, familia, prisas, cansancio… pero en cuanto se reúnen, algo cambia.

Corriendo por los preciosos senderos y pistas del Ganguren / Vivero Gonzalo Pérez Zunzunegui

Se saludan con esa mezcla de cariño y complicidad que solo se construye con el tiempo. Ajustan mochilas, las que llevan –algunas están empezando en el trail y eso se nota–, pero en este caso el hábito no hace al monte, la ilusión lo reemplaza todo. Comentan el día, revisan los frontales “por si acaso”, aunque aún hay suficiente luz. Y en ese momento, sin darse cuenta, ya son las Kukuneskak. No importa si una viene más fuerte, otra más cansada, otra con dudas... Cuando están juntas, el ritmo lo marca el grupo, no las piernas.

Dejamos atrás el asfalto y empezamos a subir hacia el Área Recreativa de El Vivero, un lugar muy conocido por la gente de Etxebarri y Galdakao. Sabemos que antiguamente fue un vivero forestal, un espacio donde se cultivaban plantones para repoblar los montes de la zona. Quizá por eso, cada vez que pasamos por allí, sentimos que caminamos entre árboles que nacieron para sostener este paisaje.

En el area recreativa del Vivero Gonzalo Pérez Zunzunegui

La subida es suave, pero suficiente para que el grupo empiece a estirarse. Aun así, ninguna se queda sola. Si una afloja, otra afloja con ella. Si una acelera, otra le acompaña. No hace falta decirlo: se cuidan de manera natural, y es que esta es la idea del grupo, que nadie se quede atrás y ganar esa confianza que a algunas, por tener que salir solas, les hace quedarse en casa.

CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA 

Hidratación. Se trata de una ruta corta y con tres fuentes de agua durante el camino que se suman a la que se encentra al inicio de la ruta.

Calzado. En época de lluvias es probable la aparición de barro así que recomendable calzado con buena suela antideslizante y con tacos.

Dificultad. Muy fácil por el terreno y por la distancia. Ruta perfecta para realizar con los mas pequeños de la casa.

En El Vivero hacemos una pequeña parada. El sol ya está bajo, tiñendo el cielo de tonos cálidos. Nos reagrupamos, bebemos agua, nos reímos de cualquier tontería y, cómo no, sacamos una foto para inmortalizar el momento. Y aunque sabemos que la noche nos alcanzará, no hay ni una sola duda en el ambiente, no pasa nada, porque están juntas. Eso basta.

EN LO ALTO DEL VALLE DEL NERVION

Desde El Vivero, el sendero se vuelve más estrecho y montañero. Es el camino hacia Kukuzburu, una cima de 442 metros que domina el valle del Nervión. No es una montaña alta, pero sí un punto estratégico desde el que se ve Etxebarri, Basauri, Bilbao y buena parte de los montes que rodean la ciudad. La luz del día empieza a desaparecer, pero seguimos avanzando con calma. La rampa final, esa que siempre hace apretar un poco más, la suben como siempre: en bloque, animándose unas a otras, riendo incluso cuando las piernas protestan.

Las Kukuneskak en el buzón de Kukuzburu Gonzalo Pérez Zunzunegui

Arriba, todavía con un hilo de luz, nos encontramos con los restos de piedra que ya conocemos: parapetos bajos, líneas de tierra removida, estructuras que parecen formar parte de antiguas posiciones defensivas... Estos restos forman parte del mismo sistema defensivo que se extendía por Ganguren durante la Guerra Civil. Toda esta línea de cimas —Ganguren, Artxanda, Arnotegi y también Kukuzburu— servía como puntos de observación y apoyo para controlar el acceso al valle y a Bilbao. Kukuzburu, aunque más discreto, habría funcionado como punto auxiliar, un pequeño eslabón dentro de una cadena mayor. Y allí, mientras miramos esas piedras, sentimos algo especial. Ellas, un grupo de mujeres que corre juntas para sentirse seguras, estaban pisando un lugar que también fue construido para proteger.

REGRESO CON FRONTALES

La oscuridad llega rápido. En cuestión de minutos, el cielo pasa del azul profundo al negro. Encendemos los frontales, uno a uno, y de repente el sendero se ilumina con una hilera de luces que avanza entre los árboles. La bajada, que de día conocemos de memoria, se convierte en una pequeña aventura. Avisamos de raíces, de piedras, de giros. Hablamos más alto, como si nuestras voces también iluminaran el camino. Y en ese momento, mientras avanzamos en fila, sentimos algo muy claro: la noche no es un obstáculo cuando no estás sola.

El sol comienza a caer y se filtra entre los árboles Gonzalo Pérez Zunzunegui

Cada frontal ilumina el camino de la de delante, y cada una de nosotras sostiene la luz de otra. Cuando llegamos de nuevo al polideportivo, la noche está cerrada, pero ellas siguen encendidas. Hemos vivido una ruta que no es solo un entrenamiento: es una confirmación de lo que se ha construido. Porque ellas, las Kukuneskak, no son solo un grupo de mujeres que corre. Son una comunidad, un apoyo constante, un espacio seguro, en definitiva una red que sostiene, que anima, empuja y acompaña. Gracias a las chicas: Iratxe, Laura, Goiztiri, Lidia, Patricia, Yina, Blanca, Ruth, Coral y Eli por la experiencia y lo arropado que me sentí. Porque aquella tarde que se convirtió en noche nos recordó algo esencial: cuando corren juntas, el monte deja de ser un lugar ajeno y se convierte en hogar.

PLANES ALTERNATIVOS 

Completamos nuestra ruta con dos planes extra a realizar:

· Visitar un museo en Bilbao: A diez minutos en metro nos encontramos con Museo Etnográfico, Arqueológico e Histórico de Bizkaia. Un clásico de la zona. Perfecto si nos interesa conocer la historia, tradiciones y cultura vasca desde la prehistoria hasta hoy. Merece la pena por las colecciones muy completas sobre la vida tradicional vasca, y es ideal para ir con calma y aprender cosas curiosas de la zona. Está en pleno Casco Viejo, así que podemos combinarlo con un paseo o unos pintxos. https://www.euskalmuseoa.eus/es/

· Visitar la bodega Malagarte-Lezama: se pueden descubrir los secretos de la elaboración del Txakoli de Bizkaia, visitando los viñedos y la bodega familiar en la que apuestan hoy en día por la innovación y el desarrollo, logrando un producto de calidad actual, manteniendo el espíritu del pasado. https://magalartelezamatxakolina.com/ Esta bodega situada en una zona privilegiada para el desarrollo de la vid y rodeado de naturaleza y con la puesta en valor de los viñedos muy cerca del inicio de nuestra ruta, nos brinda la oportunidad de conocer los secretos del Valle del Txorierri. La visita se inicia con la descripción de la historia familiar y la del txakoli en Bizkaia y continua con un paseo por el viñedo, que se ubicada rodeando la bodega, con explicaciones cercanas. Posteriormente se visitan las instalaciones de bodega con la explicación de los métodos de elaboración. Finalmente ser realiza la degustación de 4 vinos con D. O. Bizkaiko txakolina acompañados de suculentos pinchos elaborados con productos de la zona.

Además en Etxebarri disponemos de múltiples opciones para poder reponer fuerzas con una variada y suculenta oferta gastronómica incluyendo un buen bacalao a la vizcaína, los talos y como no el txakoli.

27/03/2026