Encierro. Unos dos centenares de pensionistas se concentraron ayer lunes en Bilbao en el inicio de un encierro y ayuno para reivindicar una pensión mínima de 1.080 euros. El encierro, que se prolongara hasta el próximo viernes en un local de la calle Fernández del Campo de Bilbao, será rotatorio, con una treintena de personas diarias. La portavoz del movimiento de pensionistas de Bizkaia, Andrea Uña, señaló que la reforma de las pensiones es positiva, pero lamentó que no se alcancen para 2023 los 1.080 euros que reivindican.
Actualidad