Fragmentos de un misil de racimo iraní han caído este sábado en varias ciudades del centro de Israel, incluidas Ramat Gan y Petah Tikvah, sin causar heridos pero sí algunos coches calcinados y daños en al menos un edificio, según los bomberos y los servicios de emergencias.
Un portavoz del Ejército israelí ha confirmado a EFE que este último ataque ha sido realizado con un misil con munición de racimo, la cual dispersa decenas de bombas menores de forma simultánea haciendo mucho más difícil su intercepción.
El lanzamiento del misil activó las sirenas antiaéreas en todo el centro de Israel, incluyendo Tel Aviv, Rishon Letzion y Herzliya.
"Llegamos al lugar en cuestión de minutos y vimos destrucción, fuego, cristales rotos en el suelo y una densa humareda. Iniciamos una búsqueda exhaustiva en la zona y, afortunadamente, no encontramos heridos", ha detallado en un comunicado Lior Paz, paramédico del Magen David Adom (MDA).
Una víctima del ataque
Tan solo un hombre de unos 50 años sufrió heridas leves causadas por la onda expansiva y fue trasladado al Hospital Sheba Tel Hashomer, según confirmó el servicio de emergencias MDA.
Por su parte, los bomberos confirmaron "escenas de destrucción", entre ellas un edificio en Petah Tikva, tras el impacto de metralla, pero dijeron que hasta el momento no han encontrado víctimas ni personas atrapadas.
Sin víctimas mortales
Esta constituye la cuarta oleada de lanzamientos desde Irán este sábado, sin causar nuevas víctimas mortales entre las 19 que se han registrado en Israel desde que iniciara junto a EE.UU. la actual ofensiva, el pasado 28 de febrero.
Incluso en Irán, donde los muertos superan el millar (si bien no existe una cifra oficial), la capital, Teherán, ha comenzado este sábado a recuperar una normalidad parcial, tras el final de las dos semanas de vacaciones por el año nuevo persa (Noruz) y aún bajo ataques israelíes.