Iker Muniain, eterno capitán del Athletic y una de las grandes leyendas del fútbol, volvió a pisar el césped del Nuevo Gasómetro y se llevó una ovación que se sintió en todo el estadio. El navarro, que defendió los colores de San Lorenzo entre 2024 y 2025 bajo la dirección de Miguel Ángel Russo, fue homenajeado por el club argentino en la previa del partido contra Instituto, correspondiente a la séptima fecha del Torneo Apertura.
Muniain salió al campo antes de que los jugadores saltaran a calentar, saludó a las tribunas y recibió una plaqueta de reconocimiento de manos de la dirigencia. El momento más especial llegó con el regalo: una camiseta azulgrana con su apellido en la espalda y, en lugar del número habitual, el símbolo del infinito.
Un legado infinito
La carrera de Iker Muniain en el Athletic habla por sí sola. Más de una década como referente del equipo bilbaino, capitán durante varios años, y uno de los pocos futbolistas de su generación que decidió mantenerse fiel a un solo club cuando tuvo ofertas de media Europa.
El paso de Iker Muniain por San Lorenzo de Almagro comenzó en 2024, tras cerrar una etapa de más de 15 temporadas en el Athletic, equipo con el que debutó en Primera División en 2009 y del que llegó a ser capitán. El futbolista navarro aterrizó en el club de Boedo con la carta de libertad y firmó contrato para reforzar al equipo en la Liga Profesional argentina, convirtiéndose en uno de los fichajes internacionales más destacados del campeonato. Muniain fue presentado en el estadio Pedro Bidegain (Nuevo Gasómetro) y se incorporó como mediocampista ofensivo, aportando experiencia tras haber ganado la tan ansiada Copa frente al Mallorca.
Iker Muniain de pequeño en un partido con el Athletic en las categorías inferiores del club
Durante su etapa en San Lorenzo participó mucho en los partidos del equipo argentino y formó parte de la estructura del primer equipo en tiempo récord. Su llegada supuso un movimiento relevante dentro del mercado argentino por tratarse de un jugador de la talla de Iker, que había demostrado una infinidad de veces su capacidad futbolística.