El Consejo de Informativos de TVE ha denunciado que los programas 'Mañaneros 360' y 'Malas Lenguas' incumplen "de forma habitual y reiterada" las normas fundamentales para la elaboración de información en RTVE.
Según el informe del Consejo, sus presentadores adolecen de sesgo, tanto en el contenido de sus opiniones como en la forma de exponerlas. La investigación se elaboró tras recibir más de 100 quejas y también actuando de oficio.
El análisis concluye que las informaciones emitidas en ambos espacios no se rigen por criterios periodísticos y, en ocasiones, contradicen los contenidos de los Servicios Informativos de RTVE. RTVE ha declinado hacer declaraciones sobre el informe.
Contenidos sesgados y mala praxis
El Consejo sostiene que ambos programas presentan noticias falsas, abuso de la opinión y mala praxis, lo que altera la credibilidad de RTVE y provoca que algunas fuentes y expertos no quieran colaborar con los informativos.
Critica que la responsabilidad editorial es opaca, ya que no se sabe quiénes son los responsables reales y las decisiones fundamentales las toma personal externo a RTVE. Incluso, algunos responsables habrían sido condenados por mala praxis en otras cadenas.
Además, de manera habitual, los programas ofrecen contenidos favorables al Gobierno o al PSOE, mientras que los temas que podrían cuestionar al Ejecutivo se tratan de forma discreta o se ignoran.
Lenguaje agresivo y tratamiento de sucesos
Los presentadores Javier Ruiz ('Mañaneros 360') y Jesús Cintora ('Malas Lenguas') favorecen solo a quienes defienden determinadas tesis políticas, interrumpiendo abruptamente a quienes discrepan y sin ejercer la neutralidad e imparcialidad exigibles en RTVE.
Los tertulianos y colaboradores suelen usar lenguaje agresivo y descalificaciones frecuentes, y en el tratamiento de sucesos se han detectado faltas de respeto a la privacidad de las víctimas, elementos sensacionalistas, dramatizaciones, música inapropiada y difusión de contenido vejatorio.
El informe advierte que, aunque estos programas puedan resultar atractivos para la audiencia, perjudican el servicio público que RTVE debe ofrecer.
Metodología de la investigación
Para realizar el estudio, el Consejo analizó las quejas de profesionales de TVE y otros posibles casos de manipulación, error o mala praxis de forma oficiosa.
Cada consejero elaboró un informe sobre un programa concreto, revisando capítulos consecutivos elegidos al azar y aplicando la Ley General de Comunicación Audiovisual, la Ley de RTVE, el Mandato Marco de RTVE, el Estatuto de la Información y el Manual de Estilo de RTVE. Una vez finalizados los informes preliminares, el Consejo intentó identificar a los responsables editoriales, pero no obtuvo respuesta. Además, lamenta la falta de colaboración de la dirección de RTVE durante toda la investigación.