La conmemoración del 50 aniversario de la matanza del 3 de marzo en Vitoria-Gasteiz se ha visto empañada este martes por incidentes violentos en el ámbito universitario. El Consejo de Estudiantes de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) ha emitido una condena rotunda ante el uso de botes de humo en diversos edificios del Campus de Álava, una acción que obligó a activar los protocolos de evacuación y a interrumpir de forma temporal la actividad docente en la capital alavesa.
Desde el órgano de representación estudiantil se ha expresado una profunda preocupación por el riesgo que estas actuaciones han supuesto para la seguridad y la salud de las personas, al tratarse de artefactos utilizados en espacios cerrados y concurridos. En un comunicado oficial, el Consejo ha trasladado su solidaridad a todo el colectivo de estudiantes, profesorado y personal de administración y servicios que se vio afectado por estos altercados.
El riesgo de desvirtuar la memoria histórica
Para el Consejo de Estudiantes, lo más grave de estos incidentes es que "puedan desviar la atención del significado histórico de la jornada del 3 de marzo". Esta fecha está grabada a fuego en la memoria colectiva de Vitoria-Gasteiz y de todo el país, recordando el episodio de 1976 en el que cinco trabajadores fueron asesinados y decenas resultaron heridos por disparos de la Policía Armada durante una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís de Zaramaga.
Los representantes estudiantiles subrayan que el alumnado tiene un papel fundamental en la construcción y transmisión de la memoria histórica y democrática, insistiendo en que "recordar no es un gesto simbólico vacío". Por ello, consideran que actos de fuerza como los vividos hoy en el campus desvirtúan la reivindicación pacífica que merece una efeméride de tal calado social y político.
Un ataque al derecho al paro académico
Otro de los puntos de fricción señalados es el daño que estas acciones causan a las propias herramientas de protesta del estudiantado. La Comisión Permanente del Consejo de Estudiantes había aprobado el pasado 28 de febrero, por mayoría cualificada, la convocatoria de un paro académico para este 3 de marzo.
Este paro es, según recuerdan, una herramienta reglada que permite ejercer el derecho a la protesta con plenas garantías. Sin embargo, el uso de la violencia genera un "grave menoscabo" para este instrumento legítimo, que solo es efectivo cuando se ejerce de manera responsable y pacífica.
Compromiso con una universidad plural
El comunicado concluye reafirmando el modelo de universidad que defienden: un espacio de pluralismo ideológico, debate y confrontación pacífica de ideas. Aunque defienden firmemente el derecho a la movilización, advierten que este debe ejercerse siempre desde el respeto a las personas y a los espacios comunes. En este 50 aniversario, el Consejo de Estudiantes de la EHU apuesta por una memoria viva que fortalezca los derechos de los alumnos en lugar de debilitarlos mediante expresiones de violencia.