Celebrar el Orgullo es un acto de justicia con las personas LGTBI+; significa reivindicar el derecho a ser felices siendo quienes somos y amando a quien queramos amar. Una cuestión de derechos humanos. Por ello, cada 28 de junio, Día Internacional del Orgullo LGTBI+, es un recordatorio de que es necesario seguir avanzando hacia la igualdad plena.
Por desgracia, a pesar del camino recorrido hasta ahora, el colectivo sufre cada vez más agresiones, acoso y discriminación, según el informe 'Estado del Odio 2026', basado en una muestra de 800 entrevistas realizadas por 40dB. Pese a los avances legislativos conseguidos en materia de igualdad, las experiencias de rechazo "no solo persisten, sino que están alcanzando máximos históricos", aclaran. Más concretamente, detallan que "más de la mitad de las personas encuestadas (54%) ha sufrido algún tipo de acto de odio en el último año, ya sea en espacios físicos como en el entorno digital".
Por su lado, el último estudio del CIS denominado 'Diversidad Sexual', con datos de 5.005 entrevistas, recoge que el 75% de las personas participantes reconoce que a lo largo de su vida ha presenciado o escuchado insultos a miembros del colectivo en alguna ocasión. Además, afirma que el 36,6% admite que ha observado cómo han dejado de hablar o han aislado a alguna persona por ser de la comunidad LGTB+.
Las palizas se encuentran a la orden del día. 'Estado del Odio 2026' revela que, en comparación con 2024, las agresiones físicas hacia el colectivo han aumentado 15 puntos porcentuales al pasar del 7% al 22%, es decir, el número de ataques se ha multiplicado por tres en apenas dos años. En relación a otras experiencias de odio, como el acoso y la discriminación, también ha habido un repunte de casos. El hostigamiento se ha incrementado del 20% al 36% y la exclusión del 23% al 29%.
El resultado de sendos balances evidencia, que una proporción significativa de la población LGTBI+ "continúa enfrentándose a incidentes motivados por prejuicios, rechazo hacia su orientación sexual, identidad o expresión de género o por sus características sexuales", explica la Federación Estatal LGTBI+, realizadora del informe.
Presentación del informe de Incidentes de Odio de Euskadi el pasado miércoles
Situación en Euskadi
A pesar de los malos datos ofrecidos a nivel estatal, el informe 'Incidentes de Odio de Euskadi' presentado el pasado miércoles arroja un respiro para la Comunidad Autónoma Vasca al mostrar un ligero descenso de actos delictivos contra la orientación e identidad sexual en comparación con anualidades anteriores, al pasar de 54 en 2024 a 40 en 2025, un 26% menos. Algo que, según recoge el propio documento, debería interpretarse con cautela, ya que la estadística policial "refleja únicamente los hechos que llegan a conocimiento de la Ertzaintza". Por lo que los incidentes que no se denuncian, las denominadas "cifras negras", no están contabilizadas. Por ello, la evolución descendente de los registros no permite concluir, por sí sola, "que el fenómeno haya disminuido en la misma proporción", afirmaron fuentes del Gobierno vasco en la presentación del escrito.
Este estudio también revela que este colectivo se encuentra como el segundo más afectado, representando el 21% del total de incidentes de odio en la CAV, solo por detrás del racismo y la xenofobia. Por ello, el 77,8% de la ciudadanía consultada por el CIS afirma que la semana del Orgullo es importante y que "sirve para reivindicar los derechos de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas". Además, al igual que a nivel nacional, las lesiones son los hechos penales que más se repiten, siendo 12 de 40, el 30% del total.
Del mismo modo, volviendo al análisis estatal, se muestra que las personas que han sufrido alguna situación discriminatoria declaran haberla experimentado más de tres veces en los últimos cinco años. Por lo que este patrón sugiere que, para una parte significativa de las víctimas, "estos episodios no constituyen hechos aislados, sino experiencias repetidas a lo largo del tiempo". Asimismo, aunque cabría esperar que la discriminación o el acoso fueran más frecuentes que las agresiones físicas, los resultados indican que la frecuencia de los actos es relativamente similar entre los distintos tipos de situaciones analizadas.
Por todo ello, el porcentaje de personas que cree que las circunstancias de odio han empeorado ha crecido del 27% en 2024 al 40% en 2026, un aumento de 13 puntos. Además, de cara a la violencia, también consideran que ha ido a peor al incrementarse del 27% al 35%.
A la hora de evaluar el lugar donde más actos se han acometido, el informe revela que "la calle sigue siendo el principal escenario de violencia (32%)". Asimismo, en 2025, los centros de empleo ocupaban el sexto puesto como espacio de agresión y en 2026, han escalado hasta el segundo (13%), superando a los espacios de ocio, lo que el documento califica de "especialmente alarmante". En el caso de Euskadi, la vía pública también es sitio donde más delitos de odio se han cometido, más de la mitad, 21 de 40. El resultado del estudio del CIS detalla que el 35,3% de los preguntados asegura que una persona homosexual no puede hablar con naturalidad sobre su orientación en el trabajo, un 30,1% en los centros de estudios y un 20,4% piensa que no pueden hablarlo con confianza en sus familias.
Manifestación del Dia del Orgullo