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El BCE augura un ascenso de la inflación hasta el 3,1%

La duda estriba en saber si subirá los tipos de interés en la reunión de este mes
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, en una imagen de febrero. / EP

La inflación vuelve a presentarse como la gran amenaza sobre el ya de por sí frágil crecimiento económico de Europa. La subida de precios se está empezando a percibir con nitidez, y ayer el Banco Central Europeo, que dirige la política monetaria de la Eurozona, lanzó una clara advertencia: prevé que la inflación aumente hasta el 3,1 % en el segundo trimestre del año debido a la subida de los precios de la energía -gas y petróleo- causada por los conflictos en Oriente Próximo.

En su último boletín económico, publicado ayer, el organismo que dirige Christine Lagarde asegura, no obstante, que la inflación descenderá posteriormente hasta el 2,8% en el tercer trimestre tras las caídas de los precios de las materias primas energéticas. Pero, pese a ello, la inflación se situará a corto plazo por encima del 2%, el baremo con el que los expertos y analistas entienden que se estça ante una situación inflacionaria controlada.

El BCE también alertó de que “una guerra prolongada en Oriente Próximo podría dar lugar a un aumento de los precios energéticos mayor y más duradero de lo previsto actualmente, lo que elevaría la inflación en la zona del euro”. A finales de este mes, el Consejo de Gobierno del BCE celebra su reunión ordinaria, ante la cual ya se empiezan a deslizar mensajes en dirección favorable a una subida de tipos que permitiría contener ese auge de los precios. Así, mientras que el BCE mantuvo el mes pasado sus tipos de interés a los depósitos bancarios en el 2%, Posteriormente algunos miembros del Consejo han considerado que sería precipitado aumentar las tasas en la reunión de abril, pero otros han contemplado la posibilidad.

La clave está en la evolución que presenten los precios de la energía. Los precios del crudo han registrado un incremento de más del 80% desde comienzos de año. De hecho, según el BCE, los precios del petróleo subieron hasta situarse en torno a 104 dólares por barril de Brent después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y de las medidas de represalia de Teherán. “El número de petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente, y los costes globales del transporte de crudo han crecido sustancialmente”, añade la entidad.

Además, el peligro adicional radica en la temida estanflación, el fenómeno que se produce cuando el incremento de los precios ordinarios desemboca en una subida de los salarios que acaba sacudiendo a toda la economía. En este sentido, la subida de la inflación podría ser más intensa y persistente si el crecimiento de los salarios aumenta en respuesta al encarecimiento de la energía. También si la guerra causa disrupciones más generalizadas en las ya saturadas cadenas de suministro globales, según el BCE.

El BCE prevé que la zona del euro pierda cuotas de mercado mundiales, “dados los persistentes problemas de competitividad, incluidos algunos de carácter estructural”. Las exportaciones totales de la zona del euro descendieron un 0,4% en el cuarto trimestre de 2025. Gran parte del tráfico marítimo mundial continúa redirigiéndose a través del cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, tras las disrupciones en el canal de Suez por tensiones regionales anteriores.

02/04/2026