Osakidetza va a citar, para proceder a su revacunación, a las 17 personas, 12 en el ambulatorio bilbaino de Arangoiti y cinco en Lasarte, a las que han inoculado vacunas que habían registrado rotura de la cadena de frío.
Así lo ha confirmado el doctor y especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública del Departamento de Salud, Adrián Llorente, que ha corroborado la información recabada por EH Bildu en ambos ambulatorios en los que "se han administrado vacunas donde se ha registrado una rotura de la cadena de frío".
Vacunas inoculadas
Dicho fallo de conservación, ha confirmado Llorente, ha sido notificado al Comité de Investigación y Trazabilidad de las Vacunas, que ha corroborado que se registra una aceleración de la pérdida de potencia o la inactivación total de la vacuna, proceso que es irreversible".
El responsable del Departamento ha informado de que se va a volver a citar a los interesados para proceder a una nueva vacunación, tal y como recoge el manual corporativo de Osakidetza.
Asimismo ha explicado que este tipo de situaciones ocurren en los procesos vacunales y, tras lo ocurrido, ha añadido que la investigación se acaba de iniciar y no se puedo decir cuál ha sido la causa.
En todo caso, ha añadido, en todo incidente de seguridad, normalmente suele ser "multicausal" y ha emplazado a esperar al informe para poder aportar más información, por lo que, por el momento, se está aún en la fase de recogida de información, de consulta con los órganos correspondientes y sobre todo, de informar primero informar a las personas afectadas.
Denuncia de EH Bildu
La parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera se hace eco de la información trasladada a su grupo según la cual en los citados centros de salud "se ha roto la cadena de frío que hay que cuidar y garantizar en la gestión de las vacunas para su aplicación segura a la ciudadanía".
A pesar de ello, señala que "en algunos casos esas vacunas les han sido inoculadas tanto a menores como a adultos", ya que fue después de ponerlas cuando en ambos ambulatorios se detectó que no debían haber sido administradas.
Ubera se remite al informe elaborado por el Comité de Investigación y Trazabilidad de las Vacunas creado tras conocerse que se habían inoculado vacunas caducadas en Euskadi, en el que se señala que "uno de los aspectos que inciden directamente en la seguridad y calidad del proceso vacunal es la logística de almacenamiento y gestión de la cadena de frío desde su distribución hasta su administración".
En el informe se recoge en este sentido que "para mantener la capacidad inmunizante de una vacuna desde su fabricación hasta su administración se debe conservar a la temperatura recomendada en todo momento" y se precisa que "la alteración de las condiciones de conservación ideales va a producir la aceleración de la pérdida de potencia o la inactivación total de la vacuna y este proceso es irreversible y no es visible a simple vista".
Tras las denuncias por las vacunas caducadas Ubera indica en el escrito que "no se entiende" que ahora se haya vuelto a producir "un incidente grave". Por ello pregunta al consejero por la veracidad de esta situación y por todo los aspectos relacionados con la misma.