El Ayuntamiento de Durango iniciará el próximo lunes, 16 de marzo, las obras para instalar un nuevo punto de recarga destinado a los vehículos eléctricos municipales en la calle San Agustinalde, una intervención que obligará a realizar cambios temporales en la circulación en esta zona próxima al casco antiguo. Los trabajos cuentan con un presupuesto total de 46.400 euros y, según la previsión municipal, se prolongarán durante aproximadamente dos semanas.
Para poder ejecutar la actuación será necesario realizar un corte de tráfico en la calle San Agustinalde, en el tramo comprendido entre Galtzareta y Jose Miel Barandiaran, una medida que afectará también al acceso habitual hacia la calle Zumalakarregi y al entorno del casco histórico. Con el fin de minimizar las molestias y garantizar la movilidad en la zona durante el tiempo que duren las obras, el Ayuntamiento habilitará un cambio provisional en el sentido de circulación de la calle Jose Miel Barandiaran, permitiendo así el acceso a los comercios, garajes y viviendas situadas en el entorno, siempre que los vehículos no superen las cinco toneladas de peso.
Además, durante la ejecución de las obras se prohibirá el estacionamiento en la calle Jose Miel Barandiaran para facilitar el tránsito y garantizar la seguridad mientras se desarrollan los trabajos. Desde el Consistorio señalan que estas medidas son necesarias para poder llevar a cabo la intervención con normalidad y mantener el acceso a los servicios y establecimientos del entorno. También ha señalado que esta actuación forma parte de las mejoras previstas en la red de infraestructuras municipales y ha pedido comprensión a la ciudadanía ante las molestias puntuales que puedan producirse mientras se ejecuta la intervención.
Renovación de la flota
La instalación del nuevo cargador se suma a otras actuaciones realizadas en los últimos años para renovar los medios municipales. El pasado año, por ejemplo, el Ayuntamiento incorporó nuevos vehículos híbridos enchufables para la Policía Municipal mediante un contrato de renting, una operación para la que se destinaron 195.568 euros. Los nuevos coches, que sustituyeron a los anteriores vehículos KIA, son de la marca Citroën, modelo SUV C5 Aircross.