Narra la mitología que Neptuno, el dios de los mares, su rey, cabalgaba sobre las olas a lomos de caballos blancos. En la Tirreno-Adriático, la Carrera de los Dos Mares, Isaac del Toro se arrogó el papel de ser superior.
El mexicano, que venció en las arena del desierto en el comienzo del curso, cuando se coronó en el UAE Tour, también gobernó los Dos Mares con la omnipotencia de un Neptuno.
Exhibió Del Toro su tridente, una tesoro magnífico extraído del fondo de los mares, del sterrato y de las rocas de las montañas.
Un tridente dorado, uno de los trofeos más bonitos que reparte el ciclismo, condecoró el festejo final del mexicano, campeón de la carrera italiana tras dos golpes de efecto.
El primero lo ejecutó en el sterrato de San Gimignano, donde se batió con Van der Poel y Pellizzari, su mayor rival. Aunque concedió el liderato por unos segundos en Martinsicuro por la bonificación que rebañó Pellizzari.
Jonathan Milan celebra la victoria de la última etapa.
Cuando la Tirreno-Adriático escaló a las montañas, levitó el Del Toro, que se pintó nuevamente con el azul del liderato en Mombaroccio y se paseó con una victoria nítida y cristalina sobre la cima de Camerino. El lugar donde respiran y se reflejan las estrellas. Lo es el mexicano, brillante su inicio de curso.
Milan vence el esprint
Una vez confirmada su superioridad en Camerino, el mexicano se ajustó la maglia azzurra que simboliza el poder sobre los mares para desovar en la calma de San Benedetto del Tronto (en el esprint venció el brutalismo de Jonathan Milan) su laurel definitivo.
Tirreno-Adriático
Séptima y última etapa
1. Jonathan Milan (Lidl) 3h04:54
2. Sam Welsford (Ineos) m.t.
3. Laurenz Rex (Soudal) m.t.
General final
1. Isaac del Toro (UAE) 28h02:14
2. Matteo Jorgenson (Visma) a 40’’
3. Giulio Pellizzari (Red Bull) a 42’’
En la orla final, maillot y culote azul, simbología de la Tirreno-Adriático le enmarcaron a 40 segundos Matteo Jorgenson, que le sisó la segunda plaza a Giulio Pellizzari en un esprint bonificado, y el italiano, finalmente, tercero, a 42 segundos.
Galopó Del Toro sobre las aguas después de embestir en las montañas. Con la fuerza de mil olas, no hubo dique capaz de contener la marea alta del mexicano, que cuenta cinco victorias, entre ellas las generales del UAE Tour y la Tirreno-Adriático en el inicio de la campaña. Desatado en las cumbres, ahogó a todos sus rivales. Del Toro luce el tridente.