Vida y estilo

¿Deberías comer alimentos a punto de caducar?: la OCU responde

Un estudio microbiológico concluye que pueden consumirse con garantías si se respetan tiempos cortos y la cadena de frío, pero pide más prudencia con crudos, ensaladas y fruta

La OCU ha publicado un vídeo en el que responde a una duda habitual en todos los lineales de supermercado: si es seguro comprar productos rebajados a punto de caducar. Su conclusión general es tranquilizadora, aunque tiene matices importantes. “La buena noticia es que sí son seguros”, explica la organización, que asegura haberlo comprobado con un estudio microbiológico. La idea de fondo es que estos alimentos pueden consumirse, pero el margen de maniobra es menor y conviene aplicar el sentido común, sobre todo cuando se trata de productos que se comen sin cocinar.

Los descuentos en productos cercanos a su fecha de caducidad se han convertido en una estrategia cada vez más habitual, con etiquetas de precio reducido y secciones específicas. Para muchos consumidores, es una forma de ahorrar dinero y para las cadenas es un recurso para reducir pérdidas. El problema es que la proximidad de la fecha suele asociarse a riesgo, y ahí entra la OCU. El peligro está en cómo se manipula el alimento desde que sale del frío del supermercado hasta que llega a casa y se consume. En el vídeo, la OCU insiste en que la clave está en consumir pronto y evitar errores típicos, como romper la cadena de frío en el transporte o dejar los productos demasiado tiempo en la nevera.

La regla de oro

La recomendación principal se repite a lo largo del vídeo: si compras un producto rebajado por estar cerca de su caducidad, lo más sensato es no guardarlo. “Mejor si los consumes pronto, el mismo día o en 24 horas, y mantienes la cadena de frío”, señala la OCU. En otras palabras, estos productos pueden ser una compra inteligente, pero no para quienes hacen compra semanal y van tirando de ella poco a poco.

Ese énfasis en el frío tiene una razón, y es que la seguridad depende de que el alimento se haya mantenido en condiciones adecuadas. La OCU aconseja además revisar el producto al abrirlo y no forzar el consumo si hay señales claras de deterioro. En el vídeo se recomienda descartar el producto si “huele raro o el envase está dañado”.

Criterios básicos

La organización pone el foco en un punto en el que conviene fijarse: la cocción completa cuando el alimento lo requiere. “Y en el caso de que haya que cocinarlos, hazlo completamente”, subrayan. Es un mensaje especialmente relevante para carnes, aves y pescados crudos, donde la temperatura y el tiempo de cocción importan mucho.

La fecha de caducidad indica el momento hasta el cual el alimento puede consumirse de forma segura. A couple shopping for food

Donde la OCU eleva el nivel de prudencia es en los alimentos que suelen consumirse sin calentamiento. “Con los alimentos crudos, las ensaladas o la fruta, sé más cauto”, advierte. No hay cocción para reducir carga microbiana, así que el control se basa en el frío, el tiempo y el estado del producto.

La ley contra el desperdicio y el auge de los descuentos

La OCU enmarca esta tendencia en un cambio normativo más amplio. “La nueva ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario obliga a los supermercados a tomar medidas para evitar que la comida apta acabe en la basura”, explican, y sitúa la venta rebajada de productos cercanos a caducar como una de esas medidas. El resultado es que “se evita el desperdicio y los consumidores ahorran dinero”.

27/01/2026