Parece mentira, pero es cierto. La temporada de Gorka Guruzeta está resultando destacable pero resulta tan errática la trayectoria que lleva todo el colectivo, que está propiciando que prácticamente pase desapercibida. Sus números ahí están, muy especialmente con el cambio de año. Tras la llegada de 2026, se soltó el pelo en enero ante la sucesión de partidos y competiciones, y apenas ha llegado a descender su ratio realizador.
De los 47 partidos jugados por los de Valverde, su ariete titular ha jugado en 43. Es un asiduo indiscutible, aunque el míster le haya dejado en el banquillo en una decena de ocasiones, habiendo sido varios quienes han ocupado su plaza sobre el verde. Y con el estéril marcado a última hora en el Metropolitano, suma ya nueve dianas en Liga y 16 en el cómputo global del curso, igualando de esta forma los guarismos acumulados hace dos ejercicios, aquel en el que el equipo agradeció su aportación para firmar su brillante clasificación para aquella UEFA Europa League en la que se progresó hasta las semifinales, ante sala de la gran final jugada en San Mamés y ganada por el Tottenham.
Camino de cumplir en septiembre la treintena, Guru sale a gol cada 177 minutos en el campo y, más allá de otras aportaciones que se le exigen que la meramente goleadora, a su alrededor siempre planea el peligro frente a área y marco rivales. Es innegable que las actuaciones del grupo le han arrastrado, como a otros compañeros, a cuajar actuaciones más que discretas en muchos de los compromisos que, desde agosto, están dejando bastante que desear. Pero siempre está ahí. Con la caña, como ante Osasuna, o la cabeza, como sucediera ante el Atlético, para cumplir con lo que mejor sabe hacer.
Poco antes de debutar con el primer equipo a las órdenes de Eduardo Berizzo, el '11' zurigorri hizo méritos para dar el salto en aquel curso 2017-2018 con Gaizka Garitano al frente del banquillo filial. Fueron entonces 18 los goles que firmó en el Bilbao Athletic. Es su máximo registro, su récord absoluto hasta ahora como profesional, por lo que pelea por echar mano en las cinco opciones, cinco balas más las que le quedan por delante. A saber: Alavés, Valencia, Espanyol, Celta y Real Madrid, a no ser que alguna lesión, una expulsión o dos tarjetas amarillas más, le obliguen a guardar descanso.