Araba

Casi la mitad de los adolescentes de Álava consume pornografía: el primer contacto llega a los 12 años

Un estudio pionero revela que el 65% de los menores accede a estos contenidos de forma accidental, evidenciando la falta de filtros y riesgos digitales
El consumo de porno a través de las redes crece Freepik

El 47,3% del alumnado adolescente alavés ha consumido pornografía online en alguna ocasión, una cifra que se dispara hasta el 67,5% en el caso de los chicos, frente al 32,5% de las chicas. Este es uno de los datos más contundentes del informe elaborado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, Fundación Vital y el grupo de investigación PSIDES de la UPV/EHU, presentado este martes tras analizar una muestra de 1.413 estudiantes de entre 12 y 17 años.

Acceso precoz y accidental

La investigación pone el foco en la extrema precocidad del acceso. La edad media del primer contacto se sitúa en los 12,04 años, aunque se han detectado casos alarmantes desde los 6 años. Además, el inicio del consumo habitual se establece en los 13,38 años. Un aspecto clave que subraya la vulnerabilidad de los menores es que el 65% de los adolescentes afirma que su primer encuentro con la pornografía fue casual o accidental, lo que demuestra la absoluta "facilidad de acceso" a estos contenidos en la red.

Actualmente, el 44% del total de adolescentes encuestados mantiene un consumo activo, una práctica que en el caso de los chicos alcanza un preocupante 80,3%. El estudio confirma que esta tendencia aumenta progresivamente con la edad, registrando sus picos más altos en las etapas de Bachillerato y Formación Profesional.

Impacto en la empatía y el sexismo

Más allá de las cifras, el informe advierte sobre las secuelas psicosociales. Los adolescentes que consumen estos contenidos presentan niveles más bajos de empatía emocional y cognitiva, dificultando su capacidad para comprender las emociones ajenas. Asimismo, se ha identificado un vínculo directo con actitudes de sexismo hostil y benévolo, reforzando roles de género desiguales y una visión paternalista o negativa de las mujeres.

Otro dato preocupante es la conexión entre el porno y otras conductas de riesgo. Los consumidores habituales participan con mayor frecuencia en la práctica del 'sexting' (envío de imágenes o vídeos sexuales) y muestran una menor percepción de los riesgos que entraña Internet.

La victimización sexual online

La brecha de género no solo se da en el consumo, sino en sus consecuencias. Las chicas reportan sufrir con mayor frecuencia experiencias de victimización sexual online, que incluyen desde presiones y solicitudes no deseadas hasta amenazas con la difusión de imágenes íntimas o envío de contenido sin consentimiento. Todo esto ocurre en un contexto donde los jóvenes consumidores manifiestan sentir menor apoyo por parte de sus familias y amistades.

Educación afectivo-sexual como respuesta

Ante este escenario, el concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero, y la directora de Vital Fundazioa, Arantxa Ibáñez de Opacua, han coincidido en la urgencia de reforzar la educación afectivo-sexual integral. El objetivo es mejorar las competencias sociales y la seguridad digital, extendiendo la formación no solo al alumnado de Secundaria, sino también a las familias.

Para profundizar en estos resultados, el próximo lunes 2 de marzo, a las 17.30 horas, se llevará a cabo una presentación abierta al público en Arkabia, previa inscripción gratuita.

25/02/2026