Carlos Soler es el centrocampista imprescindible para Pellegrino Matarazzo. El ex del Valencia y del PSG, entre otros equipos, a sus 29 años vive una segunda subida a los cielos. Ya lo logró en sus mejores años en el Valencia, rendimiento que le llevó a ser internacional, y, en estos momentos, es sin ninguna duda el jugador en el que más confía el técnico estadounidense en esa posición del campo.
Soler solo se ha perdido algún partido por motivos extradeportivos, el último por su paternidad, ya que Matarazzo lo ha situado en todas las posiciones de la medular. Desde pivote hasta media punta pasando por momentos más orientado a las bandas. En todos ha cumplido, sobre todo tras pasar el periodo inicial de adaptación a un nuevo equipo y de puesta a punto en cuanto al físico se refiere.
Por si fuera poco, ha logrado cuatro goles en la Liga, suyo fue el de Mallorca que le dio a la Real los tres puntos en aquel partido; también marcó todo un golazo en el Metropolitano, el primero del conjunto txuri urdin, de una belleza sobresaliente aunque al final no sirviera para puntuar.
De esta forma, hasta la fecha lleva 22 partidos, con cuatro goles y dos asistencias. Junto a Jon Gorrotxategi y Beñat Turrientes forma el trío de futbolistas del centro del campo inamovible para el entrenador. Su experiencia, calidad, llegada al área y su despliegue físico son unas inmejorables cartas de presentación.