El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco dictó una sentencia el pasado día 19 en la que da la razón a la parte demandante, el club donostiarra Antiguoko Kirol Elkartea, del que han salido grandes futbolistas como Andoni Iraola, contra la orden de la Diputación Foral de Gipuzkoa que limita la libertad de elegir equipo por los menores de edad en fútbol base. Por ello va a permitir a la entidad formar jugadores sin límite provincial dentro del territorio histórico guipuzcoano.
Una victoria judicial de alto impacto que coincide con la tercera derrota en las tres demandas interpuestas que, a este respecto, han sido presentadas litigando contra el ente foral. Una norma recurrida y tumbada que fue aprobada en mayo de 2024 que establece que los niños de seis a doce años únicamente pueden federarse en un club del municipio en que residen o estén escolarizados. Una ley que tocaba de lleno al Antiguoko, este club que cuenta con una escuela de centenar y medio de chavales, y convenido desde hace seis años con el Athletic Club en una relación que, al menos, se prolongará hasta el año 2030.
Todo un triunfo tras una pelea 'en territorio hostil' por lo que a los ámbitos deportivo, social e institucional concierne. "Donde no debería haber ninguna pelea", ha indicado Borja Callejo, abogado de la parte ganadora en este procedimiento. "Viene a decir que nos estima totalmente el recurso y declara nulos unos artículos de iniciación del deporte escolar en Gipuzkoa. Hay otra orden dentro de las tres diputaciones forales que lo regulan en la que hay órdenes de tecnificación muy exigentes en su cumplimiento. Y en el caso de Gipuzkoa solo las puede cumplir la Real Sociedad. Ni siquiera el Eibar entra con esas condiciones tan exigentes".
El letrado vitoriano ha añadido, en conversación con José Manuel Monje en 'La Movida Deportiva' de ONDA VASCA, que "sí que había dudas sobre el planteamiento", aunque, con esta, "es la tercera vez que introduce esta limitación la Diputación y la tercera vez que lo tumba el TSJPV. Debe primar la libertad de de elección de los progenitores sobre qué deben hacer sus hijos".
"El Antiguoko ha sufrido un montón de inspecciones por parte de la organización de deporte escolar de Gipuzkoa, que han acabado con sanciones. Hemos recurrido y hemos ganado todas salvo una. Hemos querido defender los intereses ante una situación manifiestamente injusta. Era una norma realizada 'ad hoc' para el Antiguoko y a favor de otra institución del territorio", reseña Callejo.