El consejero delegado del gigante francés del lujo Moët Henness y Louis Vuitton (LVMH), Bernard Arnault, uno de los principales millonarios del país, fue condenado por El Tribunal Administrativo de Apelación de París a pagar a Hacienda 22,5 millones de euros tras haber sido objeto de una inspección fiscal.
El sitio web L'Informé, que reveló este sábado la información, señaló que los jueces consideraron demostrado que Arnault había utilizado una serie de estructuras de grupos empresariales superpuestos para disminuir de forma indebida los impuestos que debía haber abonado.
En concreto, de acuerdo con el dictamen del pasado jueves, el magnate tendrá que pagar, por una parte, 12,96 millones de euros en cotizaciones por el impuesto sobre la renta y cotizaciones sociales del ejercicio 2010 así como 9,5 millones del llamado impuesto de solidaridad sobre la fortuna entre los años 2012 a 2015.
Este último es equivalente al impuesto sobre el patrimonio y fue completamente transformado y reducido por el presidente francés, Emmanuel Macron, tras llegar al Elíseo en 2017.
El objetivo declarado de Macron, que con motivo sobre todo de esa reforma fue caricaturizado por muchos como "el presidente de los ricos" era evitar la huida de millonarios de Francia e incitar a que las grandes fortunas inviertan su capital en el país sin miedo a que la inversión se viera disminuída por un impuesto que gravara específicamente el patrimonio financiero.
Emmanuel Macron (d) y Bernard Arnault (i).